BYD Yacopini apostó por un nuevo negocio y llega a los premios AEM 2026

Yacopini paso del transporte pesado a los autos de pasajeros. Dos décadas después, el grupo  vuelve a apostar por un cambio de negocio con el desembarco en la electromovilidad, logrando la nominacion a los premios AEM.

¿Cómo hace una empresa para sostenerse durante 20 años en un mercado tan cambiante como el automotor? En el caso de Territorio Yacopini, parte de la respuesta está en su capacidad para diversificarse y explorar nuevos negocios. Desde la compra del predio de avenida San Martín Sur 600, en Godoy Cruz, hasta la reciente incorporación de BYD, la historia del grupo familiar está marcada por decisiones que ampliaron su actividad y modificaron su rumbo.

El apellido Yacopini, históricamente vinculado al transporte pesado, fue ganando espacio en el mercado de los autos de pasajeros. El primer paso fue la representación de General Motors, una actividad que obligó a la familia a incorporar conocimientos, conformar equipos de trabajo y adaptarse a una dinámica comercial diferente. Más tarde llegaron Volkswagen, Nissan y Ducati, junto con la expansión hacia San Rafael y San Juan.

Veinte años después, la empresa vuelve a explorar un terreno distinto. La incorporación de BYD la introduce en el mercado de los vehículos eléctricos e híbridos, en un momento en que la electromovilidad plantea nuevas alternativas para la industria y modifica las decisiones de compra de los consumidores.

La apuesta coincide con la nominación de BYD Yacopini en la categoría Empresa del Sector Comercial de la XXI Fiesta Anual de Premiación Empresaria de la Asociación de Ejecutivos de Mendoza (AEM). La ceremonia se realizará el viernes 6 de noviembre, a las 20, en el Hotel Hilton Mendoza.

De aprender un negocio a explorar otro

Al recordar los comienzos de Territorio Yacopini, Adrián “El Chino” Yacopini reconoció que ingresar al mercado de los autos de pasajeros representó un desafío para una familia cuya experiencia estaba concentrada principalmente en el transporte pesado. Aquella primera etapa implicó aprender sobre una actividad nueva, formar un equipo y encontrar una dinámica de trabajo propia.

La incorporación de BYD plantea otro desafío, aunque comparte un punto con aquel comienzo: la necesidad de adaptarse. La automotriz china ofrece vehículos urbanos, SUV familiares, modelos de alta gama, opciones híbridas enchufables y la pickup Shark 4x4, con tecnologías que requieren nuevas formas de asesoramiento y conocimiento del producto.

Conseguir la representación demandó un esfuerzo considerable. Para Yacopini, la amplitud de la gama y las posibilidades que abre la electromovilidad fueron factores centrales para avanzar con el proyecto. La operación cuenta con un espacio propio en avenida San Martín Sur 719, en Godoy Cruz.

La diversificación también forma parte de la estrategia comercial del grupo. La convivencia de distintas marcas y segmentos permite atender necesidades diferentes, desde quienes buscan un vehículo para uso cotidiano hasta quienes necesitan una unidad para trabajar, viajar o desarrollar actividades vinculadas con el turismo y la producción regional.

La electromovilidad busca nuevos clientes

La llegada de BYD también abre oportunidades más allá del comprador tradicional de vehículos particulares. Uno de los segmentos en los que el grupo busca posicionarse es el profesional, donde el consumo de combustible y los costos operativos pueden ser determinantes al momento de elegir un vehículo.

La presentación del BYD Seal 5 DM-i en Mendoza fue una muestra de esa estrategia. El sedán híbrido enchufable llegó con una autonomía combinada anunciada de hasta 1.600 kilómetros bajo el ciclo NEDC y un consumo promedio declarado de 3,7 litros cada 100 kilómetros.

Durante su lanzamiento se destacaron sus posibilidades para taxistas, remiseros y conductores de aplicaciones, además de su uso particular. La combinación de propulsión eléctrica y motor térmico busca reducir el consumo sin depender exclusivamente de la recarga para realizar trayectos más largos.

La apuesta se apoya en la expectativa de que los vehículos electrificados ganen participación en el mercado local. Yacopini considera que la electromovilidad llegó para quedarse y que su desarrollo representa un cambio profundo para la industria automotriz. En ese escenario, el desafío para el concesionario es acompañar la transformación tecnológica y ayudar a los compradores a comprender las diferencias entre las alternativas disponibles.

La venta no termina cuando se entrega el vehículo

En un mercado con varias marcas y una competencia cada vez más exigente, la diferenciación no depende únicamente de los modelos que se ofrecen. Para Yacopini, uno de los aspectos centrales del negocio es la posventa, el área donde la relación con el cliente continúa después de la entrega del vehículo.

El empresario considera que esa instancia permite conocer de primera mano la experiencia de quienes compraron un auto: qué aspectos valoran, qué problemas encuentran y qué cuestiones necesitan mejorar. Resolver esos inconvenientes, incluso cuando se trata de ajustes puntuales, forma parte de la construcción de una relación comercial a largo plazo.

La posventa también permite detectar oportunidades para mejorar el servicio y responder a necesidades concretas de los usuarios. En una empresa que incorpora tecnologías nuevas, esa relación adquiere especial relevancia: el acompañamiento posterior a la compra puede ser clave para resolver dudas y generar confianza en productos con características diferentes a las de un vehículo convencional.

La experiencia acumulada durante dos décadas constituye una base para afrontar ese desafío, aunque no elimina la necesidad de capacitarse y aprender. La incorporación de BYD exige combinar el conocimiento del mercado automotor con nuevas herramientas para explicar el funcionamiento, el uso y las ventajas de los vehículos electrificados.

La competencia como parte del aprendizaje

La historia de Territorio Yacopini también estuvo atravesada por crisis económicas, cambios en las condiciones comerciales y períodos de mayor competencia. Yacopini reconoce que esos ciclos forman parte del recorrido empresarial y que sostenerse en el tiempo requiere perseverancia, capacidad de adaptación y una mirada atenta a las necesidades de los clientes.

Su experiencia en el automovilismo, el triatlón y el Rally Dakar también influye en su forma de entender los negocios. De las enseñanzas de su padre destaca la importancia de mantener la actitud, actuar con humildad y respetar a los competidores. Una filosofía que relaciona tanto con su trayectoria deportiva como con la conducción de la empresa.

En ese sentido, sumar una nueva marca no significa partir de cero, sino poner a prueba lo aprendido en un escenario diferente. La experiencia comercial, el conocimiento de los clientes y la estructura desarrollada durante 20 años son recursos para ingresar en un segmento que exige nuevas capacidades.

La incorporación de BYD representa así algo más que ampliar el catálogo: es una apuesta por participar en una transformación que puede modificar el negocio automotor durante los próximos años.

Una nominación en un año de cambios

La candidatura de BYD Yacopini a la categoría Empresa del Sector Comercial de los premios AEM 2026 coincide con esta etapa de diversificación. La XXI Fiesta Anual de Premiación Empresaria se realizará el viernes 6 de noviembre, a las 20, en el Hotel Hilton Mendoza. Según informó la entidad organizadora, la votación final será auditada por PwC Argentina.

Después de 20 años, el desafío vuelve a ser adaptarse. Esta vez, con una industria que comienza a redefinir su relación con la tecnología, el consumo y la movilidad, y con la expectativa de que la experiencia acumulada permita abrirse camino en un negocio diferente, y la nominación muestra que es algo que ven, y que pueden reconocer, tanto los clientes como todo el ecosistema empresarial de Mendoza.