¿Está cambiando también la industria del vino? Llega a Argentina el Programa Ejecutivo de Marketing Estratégico del Vino

Dolores Lavaque Studio impulsa junto a CAVE la primera edición en Argentina del programa liderado por Lulie Halstead, una de las especialistas más reconocidas a nivel internacional en  estrategia y construcción de marcas.

Durante décadas, gran parte de la industria del vino construyó sus marcas poniendo el foco en el producto: el viñedo, la variedad, el terroir o los métodos de elaboración. Sin embargo, en un contexto de cambios en los hábitos de consumo y una creciente competencia por la atención de las personas, cada vez más especialistas coinciden en que comprender al consumidor se volvió una condición indispensable para crecer.

"El vino ya no es la opción por defecto que supo ser. Los consumidores tienen más alternativas, beben con menos frecuencia y toman decisiones cada vez más deliberadas sobre qué, cuándo y por qué beben", sostiene Lulie Halstead, especialista en estrategia y comportamiento del consumidor, fundadora de Wine Intelligence y una de las referentes internacionales más reconocidas en investigación de mercados para la industria del vino.

Con esa mirada como punto de partida, llegará por primera vez a Argentina el Programa Ejecutivo de Marketing Estratégico del Vino, una propuesta desarrollada por Dolores Lavaque Studio junto a CAVE que busca acercar herramientas de estrategia, construcción de marca, comprensión del consumidor y planificación de negocios a profesionales de la industria vitivinícola.
El Programa Ejecutivo de Marketing Estratégico del Vino se desarrollará entre agosto y octubre de 2026 en Mendoza y Buenos Aires, en formato híbrido, con dos módulos presenciales y tres encuentros online dictados en inglés.
La industria del vino frente a un nuevo desafío: entender al consumidor

Para Halstead, uno de los principales desafíos que enfrenta actualmente el sector es dejar de pensar exclusivamente desde el producto para comenzar a entender cómo el vino ocupa un lugar en la vida de las personas.

"Los consumidores no experimentan el vino como lo hacen los productores. La industria suele hablar de viñedos, añadas y elaboración, mientras que los consumidores piensan en celebraciones, comidas, amistades y momentos. No estamos vendiendo jugo de uva fermentado; estamos vendiendo algo que ocupa un lugar en la vida de las personas", explica.

Esa misma preocupación es la que motivó a Dolores Lavaque a impulsar esta propuesta para el mercado local. "A Lulie la conozco hace veinticinco años. Siempre tuvo una mirada profundamente orientada al consumidor y supo anticipar lo que hoy ya está ocurriendo con fuerza en el mundo y llegando con claridad a la Argentina", señala.