Estas compañías, con fuerte anclaje en la economía real de Mendoza, representan rubros diversos que van desde la industria y los servicios hasta actividades vinculadas a la innovación y la producción. Más allá de sus diferencias, comparten un objetivo común: ordenar y fortalecer su gestión para ser más competitivas en un contexto económico desafiante, donde la profesionalización ya no es una opción sino una necesidad.
El proceso que atraviesan implica la implementación de sistemas de gestión alineados con normas internacionales, como las vinculadas a calidad, medio ambiente y seguridad y salud en el trabajo. Este tipo de estándares no solo mejora el funcionamiento interno de las empresas, sino que también abre puertas a nuevos clientes, facilita el acceso a cadenas de valor más exigentes y sienta las bases para una eventual certificación, un requisito cada vez más demandado tanto en el mercado interno como en el externo.
Para las 15 empresas seleccionadas, el valor del programa está en el acompañamiento técnico y en la posibilidad de revisar en profundidad sus procesos, detectar oportunidades de mejora y adoptar una lógica de gestión más moderna y ordenada. En muchos casos, se trata de organizaciones que crecieron de manera sostenida en los últimos años y que ahora buscan dar un salto cualitativo para consolidar ese crecimiento en el largo plazo.
El recorrido incluye instancias de capacitación, asesoramiento especializado y seguimiento continuo, lo que permite adaptar los estándares internacionales a la realidad concreta de cada empresa. Este enfoque resulta clave para que la implementación no quede solo en lo teórico, sino que se traduzca en cambios reales y medibles dentro de cada organización.
Si bien el acompañamiento forma parte de una política pública impulsada por el Ministerio de Producción de Mendoza, el eje de la iniciativa está puesto en las empresas y en su decisión de mejorar. Son ellas las que asumen el desafío de profesionalizar su gestión y elevar la vara de la producción local, demostrando que las MiPyMEs mendocinas tienen capacidad para competir con estándares globales.
Este grupo de 15 empresas marca un camino posible para otras firmas de la provincia: apostar por la calidad, la eficiencia y la mejora continua como herramientas para crecer, generar empleo y fortalecer la economía mendocina. En un escenario donde la competitividad es clave, la adopción de estándares internacionales aparece como una señal clara de madurez empresarial y visión de futuro.