Con un año electoral en el horizonte, empresas e inversores particulares empiezan a revisar sus estrategias. Históricamente, los períodos preelectorales en Argentina vienen acompañados de mayor incertidumbre y de cambios rápidos en las condiciones del mercado. Por eso, los especialistas coinciden en que la planificación, la gestión de la liquidez y la comprensión de los riesgos ganan peso en las decisiones financieras.
No decidir por el corto plazo
El primer consejo es evitar que los movimientos diarios del mercado condicionen la estrategia. Antes de tomar una decisión, conviene responder cuatro preguntas: cuál es el objetivo, en qué horizonte de tiempo se necesita el dinero, qué necesidad se busca cubrir y cuánto riesgo se está dispuesto a asumir.
Las respuestas no son las mismas para todos. Quien busca preservar su patrimonio tiene necesidades distintas de quien prioriza el rendimiento a largo plazo. Lo mismo ocurre con las empresas: una PyME que necesita capital de trabajo parte de una realidad diferente de otra que quiere financiar una inversión o administrar un excedente de caja.
El perfil de inversor define la cartera
Acciones, bonos y Fondos Comunes de Inversión (FCI) siguen entre los instrumentos más elegidos. Lo que cambia es el lugar que ocupan en la cartera según el perfil:
- Conservador: prioriza preservar el capital y limitar la exposición a fluctuaciones.
- Moderado: combina instrumentos para equilibrar riesgo y rendimiento.
- Agresivo: tolera más volatilidad y puede asumir mayor exposición a activos de riesgo.
Según explicó Andrés Azicri, presidente de Vector Investments, los instrumentos pueden ser los mismos, pero su rol dentro de la estrategia depende de cada inversor. Por eso recomienda mirar cómo se integra cada activo en el conjunto y no analizarlo de manera aislada.
Liquidez y financiamiento: el desafío de las PyMEs
Para las empresas, la incertidumbre electoral vuelve más importante contar con liquidez y con alternativas de financiamiento. El mercado de capitales ofrece varias herramientas que permiten cubrir necesidades de corto plazo, administrar fondos o financiar proyectos de inversión:
- Cheques de pago diferido: permiten anticipar fondos mediante su negociación y acceder a financiamiento de corto plazo.
- Pagarés: posibilitan estructurar financiamiento a distintos plazos según las necesidades de la empresa.
- Factura de Crédito Electrónica: permite anticipar el cobro de operaciones comerciales y convertir cuentas por cobrar en liquidez.
- Obligaciones Negociables PyME: habilitan emitir deuda en el mercado de capitales para financiar capital de trabajo o proyectos de inversión.
- Fideicomisos financieros: permiten armar financiamiento a partir de determinados activos o flujos de fondos de la compañía.
El desafío, advierten los especialistas, es incorporar la coyuntura sin perder de vista la estrategia de negocio. El escenario puede cambiar, pero las decisiones deben seguir respondiendo a una lógica financiera y no solo a la urgencia del momento.