El comercio exterior mendocino cerró la primera mitad de 2026 con números que interesan tanto a la macroeconomía provincial como a la mesa chica de cualquier empresario que evalúe expandirse a mercados internacionales. Según el balance interanual elaborado por ProMendoza, con datos de la Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas (DEIE) y el INDEC, las exportaciones provinciales crecieron 17% en volumen y 14% en valor respecto del primer semestre de 2025: de 570 a 668 millones de kilos despachados al exterior, y de 736 a casi 838 millones de dólares FOB.
Para quien mira estos datos con ojo inversor, el detalle sectorial es más relevante que el número global: muestra dónde está creciendo la demanda internacional por productos mendocinos y qué rubros vienen ganando escala de forma sostenida.
Los productos primarios, con la miel como sorpresa del semestre
Los bienes primarios cerraron el semestre con una suba de 17% en valor y 2% en volumen. El dato más llamativo del sector no fue el vino ni el ajo, sino la miel: un salto de 78% en valor FOB y 62% en volumen, el mayor incremento porcentual de todo el semestre. Le siguieron las frutas de carozo (+63% en valor, +45% en kilos), las cebollas (+52% en valor, +4% en volumen) y el ajo, cultivo insignia de la provincia, que sumó 18% en valor FOB y 25% en volumen.
Para un inversor, estas cifras sugieren un ciclo favorable para productores y empacadores de miel y fruta fresca de carozo, dos segmentos que vienen corriendo por afuera del radar tradicional —dominado históricamente por el vino y el ajo— y que hoy muestran la mayor tracción relativa de precios y volúmenes.
Manufacturas agroindustriales: jugos y conservas toman impulso
Las manufacturas de origen agropecuario (MOA) crecieron 8% en valor FOB y 22% en volumen exportado, con dos protagonistas claros: los jugos de fruta, que treparon 49% en valor y 80% en kilos, y los duraznos conservados, con subas de 20% en FOB y 16% en volumen físico. También sobresalió la categoría de residuos alimenticios y preparados para animales, que duplicó tanto su valor como su peso exportado (+100% en ambos casos), un nicho de menor escala pero con margen de crecimiento evidente para quien quiera sumar valor agregado a subproductos agroindustriales.
El vino, principal producto de la matriz exportadora provincial, mostró un comportamiento más moderado pero sólido: +5% en valor FOB y +18% en volumen, señal de que sigue ganando mercado en cantidad aunque con precios promedio más ajustados.
Energía sostiene el ritmo, la industria pesada da la sorpresa
El complejo de combustibles y energía aportó una suba pareja de 14% en valor FOB y 16% en peso neto, consolidando su peso dentro de la canasta exportadora provincial.
El dato más contraintuitivo llegó desde las manufacturas de origen industrial (MOI), que en conjunto retrocedieron 3% en valor y 23% en volumen, pero escondieron dos nichos en pleno auge: las fundiciones de hierro y acero, que treparon 66% en valor FOB y 83% en volumen, y las manufacturas de aparatos mecánicos, con subas de 31% en valor y 22% en volumen. Son señales concretas de que, dentro de un sector industrial en baja general, hay proveedores puntuales de metalmecánica ganando mercados externos a un ritmo muy superior al promedio provincial.
La lectura oficial y la agenda de negocios que viene
La presidenta de ProMendoza, Patricia Giménez, planteó que los resultados confirman una estrategia sostenida en el tiempo, y remarcó que buscan generar oportunidades de negocio concretas para las empresas locales. En ese sentido, la funcionaria destacó dos herramientas que ya están en marcha para conectar oferta mendocina con compradores internacionales: la llegada de Vinexpo Explorer, que trajo al país a compradores y periodistas del sector vitivinícola global, y el lanzamiento de Mendoza Southern Food, una ronda inversa de negocios pensada específicamente para potenciar a las empresas de alimentos y bebidas de la provincia.
Para el sector privado, ese último punto es el dato más accionable: una ronda de negocios inversa significa que son los compradores internacionales los que llegan a Mendoza a buscar proveedores, un formato que reduce costos de prospección para las pymes exportadoras y que —a la luz de los números de miel, frutas de carozo y jugos— llega en un momento en el que varios de esos rubros ya muestran tracción propia en el mercado externo.