La actividad económica volvió a caer en julio: cómo impacta en la industria, el vino y la construcción de Mendoza

El EMAE del INDEC mostró una baja de 1,4% interanual y 2,9% desestacionalizada en julio. En Mendoza, la producción de vino cayó 13,6%, la construcción retrocedió y el empleo sigue golpeado.

La actividad económica argentina volvió a mostrar signos de debilidad. Según el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) que difunde el INDEC, en julio el indicador registró una baja de 1,4% interanual y un retroceso de 2,9% en la medición desestacionalizada respecto de junio, en lo que los analistas describen como un comportamiento de "serrucho": meses de recuperación seguidos de nuevas caídas, sin que la economía logre asentar una tendencia sostenida.

Un año sin trayectoria lineal

El dato de julio marca una fuerte desaceleración frente a los meses anteriores: en marzo la suba interanual había sido de 6,2%, seguida por 1,7% en abril, 0,4% en mayo y 2,7% en junio. En la serie desestacionalizada, 2026 viene alternando subas y bajas mes a mes, sin un piso firme. Para Facundo Beltramone, economista de Fundación Libertad, "más que una trayectoria lineal, durante 2026 aparece una economía moviéndose en forma de serrucho, alternando correcciones y recuperaciones mensuales". En la misma línea, Justina Gedikian, analista de Cohen Aliados Financieros, señaló que "en lo que va del año, la actividad cayó en cuatro de los siete meses", lo que evidencia "una actividad sin motor propio más allá de los sectores primarios".

A nivel sectorial, julio mostró bajas interanuales fuertes en producción industrial manufacturera (-4,6%), comercio (-5,1%), intermediación financiera (-3%) y construcción (-3,3%). Solo la minería (+8,4%) y, de manera excepcional, la pesca (+424,5%) lograron compensar parte de la caída.

El vino, entre los sectores más golpeados en Mendoza

Para la provincia, uno de los datos más sensibles de julio llegó por el lado de la vitivinicultura: la producción de vino cayó 13,6% interanual ese mes, y acumula un retroceso de 1,4% en los primeros siete meses del año. El deterioro industrial fue amplio a nivel nacional, con 12 de las 16 divisiones medidas en baja interanual, entre ellas maquinaria y equipo (-26,7%) y prendas de vestir, cuero y calzado (-15,9%).

El presidente de la Unión Comercial e Industrial de Mendoza (UCIM), Juan Viciana, calificó a la vitivinicultura como una de las industrias que "está pasando uno de los momentos más difíciles de toda la historia", y atribuyó parte del problema a la falta de un ecosistema público-privado como el que sostiene a países como Francia, Italia o España. El diagnóstico coincide con un informe reciente del IERAL, según el cual Mendoza exportó, durante el primer semestre de 2026, un 36% menos de vinos varietales fraccionados que en 2010, con precios reales 7% inferiores a los de aquel año.

Construcción e industria metalúrgica, también en baja

El indicador de actividad de la Construcción (ISAC) que mide el INDEC también retrocedió en julio: 4,5% interanual y 4,6% respecto de junio, aunque el acumulado de los primeros siete meses del año todavía muestra una variación positiva de 1,7%. En la industria metalúrgica mendocina, el presidente de Asinmet, Fabián Solís, había señalado que el sector acumula una caída de actividad del 19% desde junio de 2024, con las empresas que prestan servicios al sector minero como una de las pocas excepciones con mejor desempeño.

El consumo y el empleo, bajo presión

El freno de la actividad también se refleja en los indicadores de consumo y empleo locales. Según la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las ventas minoristas de las pymes mendocinas acumulan una caída de 3,1% en lo que va de 2026. En el plano laboral, cámaras empresariales como la UCIM y la Federación Económica de Mendoza (FEM) vienen advirtiendo sobre el impacto de la recesión en el empleo, con el sector productivo primario y el comercio entre los más afectados.

La mirada de más largo plazo

Pese al mal dato de julio, algunos economistas piden no perder de vista el panorama anual. Beltramone recordó que el PBI creció 4,5% en 2025 y que el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) proyecta una expansión de 2,1% para 2026, 2,9% para 2027 y 3,0% para 2028, lo que permitiría a la Argentina encadenar cuatro años consecutivos de crecimiento, algo que no ocurre desde el ciclo que se extendió hasta 2008. Para Mendoza, sin embargo, el desafío es mayor: la economía provincial creció 3,8% en 2025, por debajo del promedio nacional, y el informe del IERAL Cuyo ya había advertido que esa mejora estadística "esconde fragilidad", producto de un "efecto arrastre" tras el débil 2024 más que de una demanda genuinamente en recuperación.