Mendoza actualiza la regulación de alojamientos turísticos: qué cambia y qué impacto tiene en la inversión del sector

El Emetur reemplazó la normativa de 2007 con la Resolución 378, que suma nuevas categorías, exige tecnología para la gestión de huéspedes y da previsibilidad jurídica a un sector que sigue creciendo en Mendoza.

El Ente Mendoza Turismo (EMETUR) puso en marcha una actualización integral del régimen de clasificación, categorización y registración de los alojamientos turísticos de la provincia. La Resolución 378 reemplaza a la 568/07, vigente desde hace casi dos décadas, y busca alinear la normativa con la transformación que atravesó el negocio hotelero en ese período.

Una norma con respaldo del sector privado

Desde la óptica empresarial, el dato relevante es el proceso de construcción de la medida: se trabajó junto con la Dirección de Legales y Registro del EMETUR y con el apoyo de las principales cámaras del sector, entre ellas la AHT y AEHGA. La actualización también fue presentada ante el Consejo Consultivo de la Actividad Privada, que reúne a las cámaras de turismo de San Rafael, Malargüe y Valle de Uco, además de Amavyt y Bodegas de Argentina, es decir, a los actores que representan la inversión hotelera y gastronómica de toda la provincia.

La presidenta del EMETUR, Gabriela Testa, destacó que la resolución "simplifica trámites y requerimientos", un punto que suele pesar tanto como los incentivos fiscales a la hora de decidir una inversión en infraestructura turística.

Nuevas categorías para una oferta más diversificada

El cambio más visible para el negocio es el esquema de clasificación. El sistema de estrellas se mantiene para hoteles, Petit Hotel/Hotel Boutique y Apart Hotel, mientras que las cabañas pasan a dos categorías: Estándar y Superior. Además, se suman como modalidades no categorizables el Lodge, el Glamping, el Motel, la Hostería o Posada, el Bed & Breakfast, el Hostel y el Camping, entre otras, y se incorporan las denominaciones de Resort y Complejo Turístico para emprendimientos de mayor escala que combinan alojamiento con servicios recreativos o de aventura.

Para los inversores del sector, esto significa que formatos que ya operaban en la provincia sin un encuadre normativo específico —como el glamping o los complejos multiservicio— ahora cuentan con una categoría propia, lo que ordena la competencia y facilita su promoción comercial.

Un vacío que sigue pendiente: las Propiedades de Alquiler Temporario

Un punto clave para el mercado es lo que la resolución no incluye: las Propiedades de Alquiler Temporario (PAT), la figura bajo la cual operan plataformas como Airbnb, siguen reguladas por una normativa distinta —con rango de ley desde 2008— y el EMETUR reconoce que hace dos años intenta modificar su decreto reglamentario, sin poder avanzar por falta de consenso con los municipios. Es decir, la brecha regulatoria entre la hotelería tradicional y el alquiler temporario de corta estadía se mantiene abierta.

Exigencias tecnológicas y protección del consumidor

La norma incorpora como parámetro de categorización la adopción de tecnología: sistemas digitales de check-in y check-out, conectividad a internet y nuevas modalidades de atención al huésped, cambios que el propio EMETUR vincula con una reducción de costos operativos para el empresario, en particular en horas extras de personal.

También se establece la obligación de documentar cada reserva —servicios contratados, fechas, tarifa, medio de pago y depósitos—, información que impacta directamente en la gestión administrativa y estadística de los establecimientos.

El contexto: una oferta hotelera en expansión

La actualización llega en un momento de crecimiento de la inversión hotelera en la provincia, con programas como Pioneros y el de Infraestructura Municipal impulsados por la gestión de Alfredo Cornejo, y la llegada de nuevas cadenas hoteleras internacionales. Según el EMETUR, la nueva resolución busca sumar seguridad jurídica a ese proceso de expansión, en un mercado que combina hotelería urbana y rural, enoturismo, turismo de aventura y propuestas de bienestar.