Mendoza inaugura su primer laboratorio exclusivo de cannabis: análisis de calidad y trazabilidad para el sector

El Gobierno provincial inauguró un laboratorio con tecnología de alta complejidad para analizar cannabinoides y controlar la calidad de la producción, con servicios también para empresas del sector.


Mendoza suma una herramienta clave para ordenar y hacer crecer la industria del cannabis medicinal y el cáñamo industrial. El gobernador Alfredo Cornejo inauguró un laboratorio especializado que permitirá analizar la composición de los productos, evaluar su calidad y reforzar la fiscalización de la actividad dentro de la provincia, sin depender de otras jurisdicciones.

El espacio funciona en el predio de la Universidad Nacional de Cuyo, en el Instituto de Histología y Embriología de Mendoza (IHEM-Conicet). Se desarrolló en conjunto entre el Instituto de Sanidad y Calidad Agropecuaria Mendoza (Iscamen), el Ministerio de Gobierno, Infraestructura y Desarrollo Territorial y el IHEM-Conicet.

Un servicio también para el sector privado

Para las empresas y emprendedores, la novedad más concreta es que el laboratorio tendrá además una función comercial. Estará disponible para quienes necesiten análisis vinculados con la genética y las características de su producción.

El ministro de Gobierno, Natalio Mema, explicó que hasta ahora estos procedimientos obligaban a enviar las muestras a otras provincias. Con el nuevo laboratorio se podrán verificar en Mendoza los niveles de THC y CBD declarados por los productores, además de la información genética de las plantas.

Según detalló, el equipamiento procesa hasta 200 muestras simultáneas, con procedimientos de unos 15 minutos. Esa capacidad supera las necesidades previstas para la etapa inicial de la industria provincial, lo que deja margen para un crecimiento del sector.

Mema agregó que realizar los análisis en la provincia evita las dificultades del traslado de muestras entre jurisdicciones, que exigía dar explicaciones a las fuerzas de seguridad.

Qué puede medir el laboratorio

El laboratorio cuenta con un sistema de cromatografía líquida de alta performance (HPLC-DAD), ya instalado y operativo. Permite determinar la composición y potencia de cannabinoides en flores, aceites, extractos, resinas, cremas y formulaciones farmacéuticas.

Hay dos modalidades de análisis: un perfil completo de 16 cannabinoides y un perfil de cinco, orientado a los controles de rutina.

También se instaló un sistema de cromatografía líquida de ultraalta eficiencia con espectrometría de masas (UPLC-MS). Este equipo permitirá ensayos de alta sensibilidad, sobre todo para detectar plaguicidas en concentraciones mínimas y para otras determinaciones de inocuidad. Está en etapa de capacitación del personal y puesta a punto antes de sumarse a los servicios de rutina.

En paralelo, el Iscamen trabaja en un sistema de gestión de calidad con procedimientos estandarizados y registros técnicos, con proyección hacia estándares compatibles con la norma ISO/IEC 17025.

El jefe del laboratorio señaló que existen otros laboratorios en el país capaces de hacer estas determinaciones. La diferencia es que el de Mendoza es el único de la provincia dedicado exclusivamente al cannabis.

Registro, fiscalización y acompañamiento

El laboratorio se integra a un esquema que combina registro, controles y asistencia técnica. Mema recordó que, frente a los cambios registrados en el ámbito nacional, Mendoza avanzó con un sistema propio, que ahora se complementa con la reactivación del sistema nacional. La provincia cuenta, además, con un listado de médicos habilitados para prescribir cannabis.

El Iscamen, en coordinación con el Registro Provincial de Cannabis y Cáñamo Industrial, acompaña a productores y emprendedores desde el terreno. Sus ingenieros y técnicos asisten en los predios, y luego las muestras se analizan en el laboratorio. El presidente del organismo, José Orts, destacó que la herramienta permite conocer los perfiles de cannabinoides de lo que se produce en la provincia y “darle tranquilidad al productor y también al consumidor final”.

El área de fiscalización, a cargo de ingenieros agrónomos, verifica establecimientos y predios autorizados, controla que lo observado en terreno coincida con la documentación de cada proyecto y sigue el origen del material vegetal. También releva superficies e infraestructura, con registros fotográficos y georreferenciados, visitas programadas, controles aleatorios y auditorías conjuntas.

Las personas inscriptas en el registro pueden consultar sobre el análisis de muestras en la web del Iscamen (iscamen.com/iscamen/cannabis).