Triunfo de Lula: qué pasa con las exportaciones de Mendoza a Brasil y cómo prepararse

La reelección de Lula sacudió al real y al dólar, pero desde la Bolsa de Comercio no esperan un quiebre del comercio con Brasil. El riesgo está en las trabas sanitarias, el tipo de cambio y el Mercosur.

La victoria de Lula da Silva en el balotaje del domingo reordenó el tablero para las empresas que exportan desde Mendoza. El presidente brasileño se impuso con el 51,8% de los votos frente al 48,2% de Flávio Bolsonaro, quien se negó a reconocer el resultado y anunció que pedirá anular la elección. Para el sector exportador, la discusión es sobre todo económica: qué pasa con el real, con el tipo de cambio argentino y con la relación política entre los dos países.

Continuidad en el corto plazo

Santiago Pérez Araujo, director de la Bolsa de Comercio de Mendoza, evalúa que lo más probable es que no haya un quiebre en el corto plazo:”Brasil sigue comprando y el comercio sigue funcionando. Según ese análisis, los riesgos se concentran en tres frentes: la fricción diplomática con Milei, posibles trabas no arancelarias y la evolución del real”.  Es una lectura que comparten la mayoría de los analistas. El especialista Mogliati sostiene que “la tensión política no va a interrumpir el flujo bilateral, pero sí puede deteriorar la confianza necesaria para resolver conflictos e impulsar iniciativas conjuntas”. En julio, el gobierno provincial y ProMendoza también sostuvieron que lo político y lo comercial van por carriles separados.

El mercado no lo esperaba

El resultado sorprendió a los inversores. El grueso del mercado había llegado al domingo posicionado para un triunfo de Bolsonaro, y el lunes la Bolsa de San Pablo frenó las operaciones durante 30 minutos tras una caída superior al 10%. El dólar llegó a tocar los 5,60 reales, un salto de 12,2%. El viernes había cerrado en 4,99 reales.

Hay indicios de que parte del golpe es una sobrerreacción. Algunos analistas esperan que el real se recupere gradualmente, por los límites que enfrenta Lula para aplicar una política fiscal mucho más expansiva y por las altas tasas de interés. La incertidumbre es real, de todos modos: la deuda bruta brasileña ronda el 82,5% del PIB y el déficit nominal el 9,3%.

Cómo pega en el tipo de cambio argentino

El canal clave para Mendoza es el real. Un real fuerte abarata los productos argentinos para el comprador brasileño, y uno débil los encarece. Si la devaluación se sostiene varias semanas, vino, ajo y fruta mendocinos se vuelven más caros en Brasil sin que nadie tome ninguna medida. Brasil pesa 27,7% en el índice de tipo de cambio real multilateral, de modo que la Argentina perdería cerca de tres puntos de competitividad aunque el peso no se haya apreciado frente al dólar.

La brecha entre el oficial y el blue pasó a segundo plano. Con el cepo eliminado y el esquema de bandas, en septiembre el oficial promediaba $1.535 y el blue $1.560, una diferencia de apenas 1,6%. Para el exportador, lo que importa hoy es el tipo de cambio real frente a Brasil.

Qué tan expuesta está Mendoza

Según PROMendoza, en 2025 la provincia exportó US$ 1.538 millones, de los cuales US$ 409 millones (26%) fueron a Brasil, su principal comprador. El producto más expuesto es el ajo: alrededor del 70% de la producción tiene ese destino. También se venden manzanas y frutos secos. A nivel nacional, Brasil es además un comprador central de vinos, aceite de oliva, peras, manzanas y hortalizas.

“Para Mendoza, la decisión que más importa en el mediano plazo es la implementación del acuerdo Mercosur-UE. Lula asume formalmente el 5 de enero de 2027, así que la política comercial concreta de su nuevo gobierno se va a ver recién desde entonces” agregó Pérez Araujo.

El riesgo real: las trabas no arancelarias

Lo que más temen los exportadores locales no es un arancel nuevo, sino las demoras en controles sanitarios y fitosanitarios. Para perecederos como la cereza, el ajo o la fruta fresca, un retraso en frontera pesa más que cualquier arancel. Con la relación política en su peor momento, Milei demoró el reconocimiento del triunfo y fue la excepción entre los presidentes de la región que felicitaron a Lula. Eso reduce el margen para resolver rápido estos conflictos.

Mercosur: el punto de fondo

El gobierno de Lula ve con preocupación que la Argentina profundice una apertura comercial unilateral que altere la competencia dentro del bloque, y sostiene que cualquier acuerdo con terceros debe respetar el Arancel Externo Común. Con Lula reelecto, esa discusión sigue abierta cuatro años más. Para Mendoza, la decisión de mediano plazo que más pesa es la implementación del acuerdo Mercosur-Unión Europea. Ese acuerdo entró en aplicación provisional el 1° de mayo, y la Argentina, Brasil y Uruguay ya cumplieron los pasos para participar. Es una vía para reducir la dependencia de Brasil, aunque también abre el mercado brasileño al vino europeo, con aranceles que bajarán gradualmente.

La política comercial concreta del nuevo gobierno brasileño se verá recién cuando Lula asuma, el 5 de enero de 2027. Hasta entonces, el escenario base es de volatilidad cambiaria y cautela, sin quiebre del comercio. Un Congreso opositor, menor actividad y un déficit elevado serán los principales escollos de su gestión.