Los activos argentinos arrancaron la jornada con una nueva mejora. El Merval medido en dólares se ubicó cerca de los USD 1.800, los bonos soberanos avanzaron con mayor intensidad en el tramo largo y el riesgo país descendió hasta los 574 puntos básicos. El movimiento consolida parte de la recuperación que había comenzado con el impulso regional desde Brasil, aunque el desempeño sigue siendo heterogéneo según sectores y plazos.
Deuda soberana: la recuperación se extiende
Los bonos volvieron a operar en terreno positivo, con subas de hasta 1,9% en el tramo largo según la actualización de la mañana. En la rueda previa, el AL35 había ganado 1,62%, el GD35 1,39% y el GD41 1,08%. Ese avance permitió una compresión diaria de unos 25 puntos básicos en el riesgo país, que cerró en 574.
El contexto internacional resultó algo más favorable para la renta fija: el Treasury estadounidense a diez años cerró en torno al 5,28%, con una baja de aproximadamente 3 puntos básicos. Aun así, el nivel absoluto de las tasas globales sigue siendo elevado y mantiene alto el costo de financiamiento para los emisores emergentes. La mejora local, entonces, combina un alivio externo limitado con una reducción específica de la prima de riesgo argentina.
REM: estabilidad nominal, crecimiento a menor ritmo
El último Relevamiento de Expectativas de Mercado del BCRA mantiene la inflación estimada para fines de 2026 en 30%, pero recorta la proyección de actividad del año a 1,5%. También mejora la estimación de la balanza comercial y proyecta un tipo de cambio algo más apreciado que en el relevamiento anterior. Las variables describen un escenario de mayor disponibilidad de divisas y menor presión cambiaria.
Sin embargo, las expectativas no se deterioran de manera uniforme: la actividad fue revisada a la baja tanto para 2026 como para 2027. La industria automotriz ilustra esa dinámica, con producción y ventas internas que siguen cayendo en términos interanuales mientras las exportaciones crecen. El cemento, por su parte, muestra una recuperación mensual que todavía no revierte la caída acumulada en lo que va del año. La lectura conjunta es de mayor estabilidad nominal, pero con una economía real que avanza a menor velocidad.
Qué mirar hacia adelante
En pesos, la curva corta y la caución permanecen estables, y las tasas suben gradualmente hacia los plazos más largos. El mercado cambiario conserva brechas acotadas y los futuros operan sin movimientos bruscos.
La atención se concentra ahora en tres frentes: la continuidad de la acumulación de reservas, la evolución del crédito y la capacidad de los sectores productivos para transformar el orden financiero en una recuperación más amplia.