Este jueves 27 de agosto se celebró, como cada último jueves de agosto desde 2010, el Día del Cabernet Sauvignon, la variedad tinta más plantada del mundo y el segundo varietal más exportado de Argentina. Originaria de Burdeos, Francia, la cepa —fruto del cruzamiento natural entre Cabernet Franc y Sauvignon Blanc— encontró en el Valle de Uco y otras zonas de altura de Mendoza uno de sus terruños de mayor proyección comercial.
Para la fecha, bodegas de distinta escala y trayectoria pusieron el foco en el Cabernet Sauvignon con lanzamientos y relanzamientos que reflejan estrategias de negocio bien diferenciadas: desde el segmento premium con historia de más de un siglo, hasta proyectos jóvenes que buscan diferenciarse en un mercado de vinotecas cada vez más competitivo.
Luigi Bosca apuesta a la colección De Sangre
Con más de 60 años de trabajo con la variedad, Luigi Bosca —bodega familiar fundada en 1901 por Leoncio Arizu y con presencia en más de 60 mercados del mundo— eligió la fecha para poner en valor De Sangre Cabernet Sauvignon 2022, un corte que combina uvas de Las Compuertas, Agrelo, Gualtallary y Altamira. Según explicó Pablo Cúneo, enólogo de la bodega, la etiqueta busca "reinterpretar la variedad" combinando distintos terroirs mendocinos en un mismo vino.
El vino tiene un precio sugerido al público de $ 31.834 y se comercializa a través de la tienda online de la bodega.
Susana Balbo apuesta al 100% varietal desde Gualtallary
La bodega fundada por la primera enóloga mujer del país presentó la cosecha 2023 de Susana Balbo Signature Cabernet Sauvignon, que a diferencia de ediciones anteriores es 100% varietal, elaborado con uvas de Gualtallary, Valle de Uco, a 1.300 msnm. Para Susana Balbo, la apuesta al Cabernet Sauvignon —variedad con la que la bodega elabora seis etiquetas 100% varietal más el corte Brioso— es también una estrategia comercial para mostrar que "Argentina es mucho más que Malbec".
El precio sugerido de la etiqueta es de $ 37.338 en vinotecas de todo el país, con venta también en la tienda online de la bodega.
Colosso, Sottano y Sin Reglas: el segmento de altura en Paraje Altamira
Tres bodegas más chicas, todas asentadas en Paraje Altamira —zona que en los últimos años ganó terreno como polo de vinos de alta gama por sus suelos calcáreos y su altitud—, también salieron con etiquetas propias para la fecha:
- La Bestia Cabernet Sauvignon, de Colosso Wines, con 48 meses de crianza entre barrica y estiba.
- Barrabás Cabernet Sauvignon by Judas, de Bodega Sottano, proveniente de una parcela de suelos pedregosos.
- Mil Demonios Pirata Cabernet Sauvignon, de Bodega Sin Reglas, de viñedos a 1.300 msnm.
Ninguna de las tres informó precio de lista para esta nota, aunque las tres compiten en el segmento de vinos de alta gama de origen único, un nicho que en Mendoza crece de la mano de bodegas boutique orientadas a exportación y venta directa.
TINO, la apuesta del segmento de consumo cotidiano
En el otro extremo del mercado, la marca mendocina TINO —que apunta a vinos jóvenes y de consumo diario, sin la solemnidad del segmento premium— sumó su Cabernet Sauvignon a los festejos, como parte de un portafolio que también incluye Malbec, Blanco, Blanco Dulce y Rosado Dulce. La marca no informó precio de lista para esta nota.
Un negocio que crece en altura
Las seis propuestas confirman una tendencia del negocio vitivinícola mendocino: la migración del Cabernet Sauvignon hacia zonas de altura —Gualtallary, Altamira, Las Compuertas— en busca de mayor frescura y complejidad, tanto en el segmento premium como en los proyectos boutique que buscan hacerse un lugar en las vinotecas del país y en los mercados de exportación.