Mendoza volvió a estar esta semana en el centro de la escena minera nacional, esta vez de la mano de una delegación empresarial internacional. Darío Pellegrini, presidente de la Cámara PYME de Salta y de la Cámara de Comercio Ítalo-Latinoamericana, llegó a la provincia junto a Raúl Clavero, presidente de Chile Transporte, y Gabriel Boero, especialista en desarrollo local radicado en Paraguay, en el marco de una agenda que combinó reuniones institucionales con rondas de negocios y una charla académica en la Universidad Nacional de Cuyo.
La visita, gestionada por Pro Minería Global —representada en Mendoza por el consultor Jorge Bayardi—, incluyó encuentros con el intendente de Ciudad, Ulpiano Suárez, y con la vicegobernadora Hebe Casado en el Senado provincial, además de rondas de vinculación con proveedores mineros locales y empresas interesadas en sumarse a la cadena de valor del sector.
"La minería invisible": el eje de la charla en la UNCuyo
Por la tarde, Pellegrini encabezó una disertación en la UNCuyo bajo el título "La minería invisible", una consigna que resume el corazón de su diagnóstico sobre el debate minero mendocino. "El mayor valor de la minería no está en el mineral que yo extraigo, sino en todo el recurso que necesito cuidar o valorizar, en la capilaridad que la inversión genera en los sistemas productivos locales", explicó el empresario salteño.
Para Pellegrini, la discusión no puede limitarse a si se otorga o no una concesión: "La discusión es mucho más profunda y tiene que involucrar a mucha más gente". En esa línea, planteó que Mendoza atraviesa un momento clave, marcado por la búsqueda de la llamada "licencia social" para definir qué tipo de minería y de explotación petrolera quiere la provincia. "Lo único positivo de lo que está sucediendo es que se está tomando el verdadero tiempo para hacer las cosas bien: una minería con sustentabilidad completa, no sesgada solo en la extracción del mineral", señaló.
Cómo miran las empresas a una Mendoza todavía "indefinida"
Consultado sobre cómo leen las compañías privadas este escenario de reglas aún no cerradas, Pellegrini fue directo: mientras la provincia termina de definir su marco, las empresas ya avanzan por los circuitos mineros y petroleros vecinos. "Empiezan a proveer los circuitos ya existentes: desde Mendoza trabajan con San Juan, con Chile, con Salta, con Catamarca en la parte minera, y con Neuquén y Río Negro en la parte petrolera. De alguna manera, terminan empezando por ahí para después llegar a la provincia donde son letales", graficó.
El dirigente repasó, además, dos modelos vecinos que —a su criterio— dejan lecciones para Mendoza. Por un lado, San Juan, al que definió como "un modelo a seguir" en materia extractiva y de crecimiento, pero con una falla puntual: la falta de "capilaridad de la inversión", es decir, la dificultad del entramado productivo local para absorber la demanda generada por los grandes proyectos. Como ejemplo citó el proyecto Vicuña, donde ante la falta de respuesta del mercado local para abastecer construcción y vivienda, se recurrió a la importación de mano de obra desde China.
Por otro lado, mencionó el caso opuesto: Neuquén, con una política de provisión minera y petrolera "muy cerrada" que exige un alto porcentaje de proveedores locales. "Ni todo Neuquén ni toda la Patagonia junta va a poder abastecer a Vaca Muerta creciendo", advirtió, y planteó que la salida pasa por pensar en proveedores regionales e incluso internacionales: "Argentina, Chile y Perú en un solo bloque, defendiéndonos en el buen sentido comercial de un Brasil o de una China".
Empresas italianas y peruanas, atentas a Mendoza
Sobre el interés concreto de capitales extranjeros, Pellegrini confirmó que hay expectativa internacional de trabajar con la Argentina, aunque identificó dos frenos: por un lado, la inercia local para asociarse con empresas extranjeras; por otro, que las compañías de afuera están acostumbradas a niveles de mano de obra calificada que hoy no siempre encuentran en el mercado argentino.
En ese punto, el empresario destacó el modelo de los institutos técnicos italianos (ITS) como posible respuesta a la brecha de formación técnica: un esquema en el que el estudiante recibe el título y el contrato laboral al mismo tiempo, con una inserción laboral del 96%, contra menos del 20% que —según su lectura— logra hoy el sistema educativo argentino. Como antecedente local, mencionó que la delegación se reunirá con Industrias Saroli, empresa de San Rafael que ya desarrolla su propio instituto técnico privado para formar a su propia mano de obra.
Un sector que reconoce "falta de músculo" institucional en Mendoza
Pellegrini también hizo una lectura crítica sobre la organización del sector en la provincia: consideró que a Mendoza "le falta músculo" en materia de cámaras empresariales vinculadas a la minería, un actor que —remarcó— resulta clave porque "es imposible que el político hable con toda la población" y son las entidades intermedias las que canalizan esa relación. Según contó, a la charla en la UNCuyo asistieron tanto empresas mineras con sede en Mendoza pero actividad en San Juan y Neuquén, como ambientalistas y empresarios interesados en organizarse en cámaras propias.
La visita se enmarca en una articulación mayor entre tres cámaras de nivel internacional —Pro Minería Global, la Cámara de Comercio Ítalo-Latinoamericana y Chile Transporte— que, según Pellegrini, buscan replicar en la región cuyana experiencias de vinculación productiva ya validadas en Italia, Chile y Perú, con un horizonte de trabajo que el propio dirigente proyectó a diez años.
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