De acuerdo con Emilio Botto, Jefe de Estrategia de Mills Capital, los indicadores más recientes sugieren que la inflación podría estar atravesando una etapa de transición dentro del proceso de desinflación.
“La dinámica reciente sugiere una estabilización en torno a niveles cercanos al 3% mensual, configurando una posible meseta dentro del proceso de desinflación”, explicó Botto.
Una desaceleración con pausa
El dato difundido esta semana se ubicó por encima de lo que esperaba parte del mercado, lo que generó nuevas lecturas sobre el ritmo de desaceleración de los precios en la economía argentina.
Sin embargo, según el análisis de Mills Capital, las proyecciones del mercado continúan anticipando una desaceleración gradual hacia la segunda mitad del año, aunque el proceso podría transitar una fase intermedia de mayor estabilidad.
“A pesar del dato más alto de lo esperado, las proyecciones siguen mostrando una tendencia descendente de la inflación hacia la segunda mitad del año”, sostuvo Botto.
En este contexto, el principal desafío será evitar que esta fase de estabilidad en torno al 3% mensual se consolide como un nuevo piso inflacionario, en una economía que todavía atraviesa ajustes en varios precios relativos.
“El índice aún refleja un proceso de corrección de precios relativos en distintos sectores de la economía, lo que introduce cierta rigidez en la desaceleración del nivel general de precios”, agregó.
Precios regulados y combustibles, en el centro del escenario
De cara a los próximos meses, el foco de los analistas estará puesto en algunos componentes específicos del índice de precios.
Según Botto, la evolución de los precios regulados y de los combustibles aparece como uno de los principales factores que podrían definir la trayectoria inflacionaria en el corto plazo.
“Hacia adelante, la evolución de precios regulados y combustibles aparece como uno de los principales determinantes de la dinámica inflacionaria”, señaló.
Estos componentes suelen tener un peso significativo en la formación del índice y, además, funcionan como referencia indirecta para otros precios de la economía, amplificando su impacto sobre las expectativas inflacionarias.
Expectativas del mercado
En síntesis, el mercado continúa observando un escenario de desinflación gradual, aunque con posibles tramos de estabilidad en el corto plazo. La clave estará en determinar si la inflación logra retomar un sendero descendente más marcado en los próximos meses o si la actual zona cercana al 3% mensual se transforma en un nivel más persistente.
Por ahora, el consenso entre analistas mantiene una visión moderadamente optimista para la segunda mitad del año, aunque con atención puesta en los ajustes pendientes en tarifas, energía y otros precios regulados que aún forman parte del proceso de normalización de la economía.
Fuente: Emilio Botto, Jefe de Estrategia de Mills Capital.