La novedad digital: un trámite más simple y rápido
Desde enero de 2026, quienes deseen acceder a financiamiento para su casa propia pueden iniciar todo el proceso sin tener que pisar una sucursal bancaria. A través del portal web del banco o de la plataforma “+Hogares con BNA”, los solicitantes pueden:
Completar la solicitud online y adjuntar la documentación requerida.
Recibir una oferta personalizada de monto, plazo y tasa en menos de 24 horas.
Consultar las viviendas publicadas que ya están verificadas como aptas para préstamo.
Solo la firma final de la escritura del inmueble exige presencia física en la sucursal.
Este nuevo proceso centraliza el análisis crediticio en un equipo especializado y agiliza los tiempos, reduciendo días de espera y simplificando un trámite que antes podía extenderse por meses.
¿Quiénes pueden acceder?
Los créditos hipotecarios +Hogares están disponibles para una amplia gama de personas, entre ellas:
Trabajadores en relación de dependencia con antigüedad laboral mínima.
Autónomos y monotributistas con al menos dos años de actividad.
Jubilados y pensionados con recibos de cobro recientes.
No clientes del Banco Nación también pueden solicitarlo, aunque será necesario cumplir con los requisitos crediticios habituales.
Los solicitantes no deben registrar informes negativos en el sistema de informes crediticios del BCRA en los últimos 12 meses y la evaluación depende de la capacidad de pago del grupo familiar.
Además, el préstamo puede incluir hasta dos titulares y dos codeudores (familiares directos), siempre que esto fortalezca la capacidad de pago del grupo.
¿Cuánto se puede pedir y para qué sirve?
Los créditos están diseñados para diversos destinos vinculados a la vivienda: Compra o cambio de vivienda principal o segunda vivienda; o construcción, ampliación, refacción o terminación de una propiedad.
El monto máximo financiable se calcula en función del valor de la propiedad y la capacidad de pago del solicitante. Tradicionalmente, la entidad ofrece financiación que puede llegar hasta un 90 % del valor de la vivienda, siempre y cuando se cuente con al menos 10 % de ahorro para el pie inicial.
Los plazos de devolución se extienden hasta 30 años (360 meses) para compra o cambio de vivienda, con opciones más cortas para obras y refacciones.
Ajuste por inflación y tope de cuota
Los créditos hipotecarios del Banco Nación se expresan en Unidades de Valor Adquisitivo (UVA), ajustables por el índice CER del Banco Central. Esto significa que el capital adeudado y las cuotas pueden ajustarse con la evolución de los precios para proteger el valor del crédito.
Como beneficio opcional, para quienes acrediten sus haberes en el Banco Nación, existe la posibilidad de topear la cuota aplicando el coeficiente de variación salarial (CVS) por un costo adicional, lo que puede reducir la volatilidad de las cuotas en contextos de alta inflación.
Conectando con el mercado inmobiliario
Además del trámite digital, el Banco Nación ha potenciado su presencia con herramientas como el marketplace “+Hogares con BNA”, que facilita la búsqueda de propiedades aptas para crédito y conecta a compradores con inmobiliarias y corredores matriculados. Esta plataforma refuerza el vínculo entre la oferta inmobiliaria y la posibilidad real de financiamiento hipotecario.
En síntesis, el Banco Nación está transformando el acceso al crédito para la vivienda en Argentina con una modalidad completamente digital para iniciar y gestionar préstamos hipotecarios, con plazos largos, diversas opciones de destino y la posibilidad de sumar ingresos familiares para mejorar la capacidad de endeudamiento. Esta digitalización no solo reduce trámites engorrosos, sino que acerca el sueño de la casa propia a miles de familias que, hasta hace poco, veían estos procesos como distantes o complicados.