La deuda pública total de la Administración Central de Mendoza ascendió a $1.292.993 millones (USD 872 millones) al primer semestre de 2026, según el último informe del Consejo Empresario Mendocino (CEM), presentado en septiembre. La cifra consolida un proceso de desendeudamiento que el sector privado sigue de cerca porque condiciona el crédito, la obra pública y la previsibilidad fiscal.
Para el CEM, la contracción del endeudamiento es visible bajo cualquier método de medición: en pesos constantes, la deuda total es 44% menor que en diciembre de 2014 y 63% inferior a la de fines de 2020. Medida en dólares, la deuda es 34% menor que en 2014 y 55% inferior al máximo alcanzado en 2017, cuando llegó a USD 1.924 millones.
El peso de la deuda sobre la economía provincial también retrocedió. La relación deuda/Producto Bruto Geográfico había escalado al 8% hace 12 años, tocó un pico de 15,4% en el primer año de la pandemia y descendió hasta el 5% en 2025. Por habitante, el pasivo es de USD 423 por mendocino, un 41% menos que en 2014.
La deuda consolidada a junio alcanza $1.149.163 millones (USD 775 millones). El 72% corresponde a títulos públicos y bonos: un 41% emitidos en moneda nacional y un 31% en dólares. Los organismos multilaterales explican el 23% restante.
Uno de los puntos que más interesan al mundo de las finanzas es cómo la Provincia afrontará el Bono Mendoza 2029, cuyo capital pendiente ronda los USD 239 millones. El CEM estima que las regalías en dólares, por unos USD 157 millones anuales, permiten cubrir los servicios de deuda en moneda extranjera proyectados para 2026-2029, que van de USD 117,8 millones este año a USD 61,6 millones en 2029. Además, Hacienda pudo afrontar un vencimiento con recursos propios durante el primer semestre.
La lectura del CEM no es solo contable. El organismo plantea que el desendeudamiento permitió recuperar margen financiero para que, eventualmente, la Provincia pueda recurrir al crédito para financiar determinados proyectos. Según el informe, una deuda sostenible puede ser una herramienta para financiar infraestructura y proyectos capaces de ampliar la capacidad productiva de Mendoza.
El informe también deja una señal de cautela. Los profesionales del CEM vinculan la evolución de la deuda con el desempeño fiscal y advierten sobre la necesidad de preservar el ahorro corriente para sostener esa trayectoria. En 2025 la Provincia registró ingresos corrientes por $4,42 billones y gastos corrientes por $4,16 billones, con un ahorro corriente de $262.304 millones, aunque cerró el ejercicio con un déficit financiero en su ejecución presupuestaria. Por eso el Consejo propone impulsar el cumplimiento de la Ley de Responsabilidad Fiscal: endeudamiento que no financie gasto corriente y servicios de deuda en niveles prudentes.