Con la reglamentación ya en vigencia, las empresas argentinas tienen desde ahora y hasta noviembre para entender un cambio que va a impactar directamente en su estructura de costos laborales: los Fondos de Asistencia Laboral (FAL), el nuevo mecanismo creado por la Ley de Modernización Laboral N° 27.802 para financiar el pago de indemnizaciones por despido.
Qué son los FAL y por qué la reglamentación los vuelve relevantes ahora
El FAL es un esquema de acumulación de recursos pensado para respaldar el pago de las indemnizaciones previstas en la Ley de Contrato de Trabajo, los estatutos profesionales y los supuestos definidos por la propia Ley 27.802. El régimen no reemplaza las indemnizaciones ni modifica el sistema vigente: el empleador sigue siendo responsable del pago íntegro de sus obligaciones frente al trabajador, pero ahora cuenta con un fondo específico para afrontarlas.
El mecanismo fue reglamentado por el Decreto 408/2026 y quedó bajo la órbita de la Comisión Nacional de Valores (CNV), que habilitará a las entidades encargadas de administrar los fondos. Cada empleador deberá abrir una cuenta individual, que funcionará como un patrimonio separado, independiente e inembargable, y elegir un vehículo de inversión colectiva autorizado: un fondo común de inversión o un fideicomiso financiero. Los aportes se canalizarán a través de ARCA y, si un empleador no informa su elección, la CNV le asignará de oficio una entidad habilitada.
Originalmente prevista para entrar en vigencia antes, la implementación del régimen fue prorrogada al 1° de noviembre de 2026, lo que deja a las empresas una ventana concreta para elegir entidad, entender el mecanismo y planificar su adhesión sin apuro de último momento.
Qué beneficios trae para las empresas
Más allá de la obligatoriedad, el esquema apunta a dar previsibilidad financiera a un concepto que hoy suele resolverse de forma imprevista y con impacto directo en la caja de la empresa. Entre los puntos que destacan especialistas del sector:
- Seguridad: los aportes quedan en una cuenta individual, separada del patrimonio general de la empresa y con afectación específica a indemnizaciones.
- Liquidez: la empresa cuenta con un fondo ya constituido al momento de tener que afrontar un despido, en lugar de descapitalizarse de golpe.
- Previsibilidad: al tratarse de aportes mensuales administrados bajo supervisión de la CNV, permite planificar el costo laboral en el tiempo en lugar de asumirlo como una contingencia.
- Compensación con cargas patronales: los empleadores que adhieran verán compensada esa contribución con una reducción equivalente de sus aportes patronales a ANSES.
Cómo empezar a implementarlo
Para las PyMEs, el primer paso es entender que la decisión no es automática: cada empresa deberá elegir una entidad habilitada por la CNV y el vehículo de inversión con el que va a canalizar sus aportes, antes de que ARCA le asigne uno de oficio por defecto. Ahí es donde entra en juego el asesoramiento financiero especializado, tanto para elegir la entidad y el instrumento más convenientes como para proyectar el impacto del nuevo esquema en el flujo de caja de la empresa.
Un espacio para despejar dudas antes de que sea obligatorio
Para las empresas que todavía tienen preguntas sobre cómo va a funcionar el FAL en la práctica, Chimpay Inversiones organiza un desayuno de negocios pensado para despejar dudas con tiempo y sin apuro. En el encuentro se van a abordar tres ejes centrales: qué son los FAL y por qué la reglamentación los vuelve relevantes ahora, qué beneficios traen para las empresas en términos de seguridad, liquidez y previsibilidad, y qué soluciones concretas ofrece Chimpay Inversiones para implementarlos.
Será el 29 de setiembre en el Hotel Sheraton Mendoza
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