Energía: el petróleo impulsa al Merval
El índice Merval medido en dólares contado con liquidación (CCL) recuperó parte del terreno perdido en la semana anterior, cuando el clima global de risk off había golpeado a los activos emergentes.
El protagonismo estuvo claramente en el sector de Oil & Gas, que lideró las subas gracias al fuerte incremento del precio del crudo a nivel internacional. En ese contexto, YPF encabezó las ganancias, beneficiándose de un escenario que mejora las perspectivas de ingresos para las compañías vinculadas a la energía.
La escalada del petróleo se explica en gran medida por la persistente tensión en Medio Oriente, un factor que sigue generando volatilidad en los mercados y alimentando las expectativas inflacionarias globales.
Bancos: balances bajo la lupa
En paralelo, el sector bancario atravesó una semana marcada por la publicación de resultados trimestrales de dos de las entidades más relevantes del país: Grupo Financiero Galicia y BBVA Argentina.
Ambos bancos mostraron una recomposición en los spreads de tasas respecto al tercer trimestre de 2025, período que había estado condicionado por la volatilidad financiera y el contexto electoral. Sin embargo, los márgenes todavía se ubican por debajo de los niveles observados a fines de 2024, en parte por el incremento de los créditos incobrables.
Galicia: presión por la calidad de la cartera
Grupo Galicia reportó un ROE trimestral de -4%, afectado por el deterioro en la calidad crediticia y por resultados negativos asociados a su posición monetaria y a instrumentos financieros valuados a mercado.
El nivel de mora alcanzó el 8%, por encima del 6,8% del trimestre anterior, reflejando las dificultades del entorno macroeconómico.
Aun así, el banco mantiene expectativas optimistas para 2026, proyectando crecimiento en depósitos y préstamos, junto con un ROE anual estimado entre 10% y 11%, una mejora significativa frente al 2,5% registrado en 2025.
BBVA: resultados más sólidos
El caso de BBVA mostró un panorama más favorable. La entidad registró un ROE trimestral de 6,5%, impulsado por una cartera crediticia de mejor calidad.
El ratio de mora se ubicó en 4,18%, considerablemente por debajo del observado en Galicia. Además, el banco presentó menores pérdidas vinculadas a su posición monetaria.
De cara a 2026, BBVA proyecta un ROE entre 10% y 15%, junto con crecimiento en préstamos y depósitos por encima del promedio del sistema. La entidad también anticipa que el pico de mora se registraría durante el primer trimestre del año.
Dólar firme y estabilidad del peso
A nivel internacional, el dólar se apreció cerca de 1,6% frente a otras monedas desarrolladas desde el inicio del conflicto en Medio Oriente.
Pese a ese fortalecimiento, el peso argentino mostró una notable estabilidad, incluso frente a la depreciación observada en otras monedas regionales como el real brasileño y el peso chileno.
Parte de esta divergencia se explica por la estrategia del Banco Central, que ofreció cobertura cambiaria a través de bonos atados al dólar, ayudando a contener las expectativas de devaluación.
En el mercado de tasas, los instrumentos en pesos mostraron rendimientos positivos, en línea con la estabilidad observada en las tasas de muy corto plazo.
Petróleo, inflación y tasas: el nuevo frente global
La escalada del crudo no solo afecta al sector energético. También comienza a reflejarse en las expectativas inflacionarias globales.
Diversas estimaciones indican que cada aumento de USD 10 en el precio del barril puede elevar la inflación estadounidense entre 0,15 y 0,25 puntos porcentuales.
Con el fuerte avance del petróleo en las últimas semanas, el mercado empezó a ajustar sus previsiones. Entre las principales señales:
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La tasa del bono del Tesoro de EE. UU. a 10 años subió desde niveles por debajo del 4% hasta superar el 4,2%.
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Las expectativas de recortes de tasas por parte de la Reserva Federal se redujeron considerablemente.
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Actualmente, el mercado descuenta solo un recorte de 25 puntos básicos en septiembre de 2026.
Este escenario se vuelve especialmente sensible en un año de elecciones de medio término en Estados Unidos, donde el encarecimiento de la energía impacta directamente en el costo de vida de los consumidores.
Además, la perspectiva de tasas más altas entra en tensión con los intereses fiscales de Washington: un costo financiero elevado complica el refinanciamiento de la abultada deuda pública estadounidense.
Impacto en los mercados emergentes
Para economías emergentes con fuerte producción energética, como Argentina, un petróleo más caro puede mejorar la balanza energética y fortalecer al sector exportador.
Sin embargo, existe un efecto contrapuesto: si suben los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense, el financiamiento global se encarece, lo que reduce el atractivo de los activos emergentes frente a la seguridad del mercado norteamericano.
En ese delicado equilibrio entre oportunidades y riesgos se moverán los mercados en las próximas semanas, con el petróleo, la inflación y la política monetaria global como variables centrales a seguir
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