Volver a las bodegas: así es la propuesta flexible de Santa Julia para mendocinos

(Por Damián Weizman) El restó Pan & Oliva de Familia Zuccardi fue uno de los primeros en bodega en reabrir en el contexto de pandemia. En la actualidad sus jardines y galerías invitan a los mendocinos a almorzar al aire libre. Menú mediterráneo y vinos desestructurados (varios en lata). Aquí una crónica en primera persona.
 

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Visitar los restaurantes de Familia Zuccardi siempre es una buena experiencia desde todos los “sentidos”: lugares agradables y acogedores, buenos vinos y platos originales y abundantes. En este contexto de pandemia fueron de los primeros restó en bodega en abrir sus puertas y amoldarse a cada etapa por los protocolos de COVID-19.

En el caso de Pan & Oliva, el cual visitamos, reabrió en junio y se fue preparando para llegar de la mejor forma a la primavera, con días cálidos que invitan a disfrutar con mesas en los jardines o en las galerías. Durante semanas fue la única posibilidad de reserva en el exterior, ya que así se había acotado a los restaurantes en Mendoza.

Claro que para este espacio que rinde culto al aceite de oliva no fue problema. Ya que en esta época del año los almuerzos en el exterior de lucen, en sintonía con vinos frescos, jóvenes y aromáticos, que se ensamblan también con platos con sabores mediterráneos.

“Esperamos al público con una carta acotada de platos, elaborados a partir de ingredientes frescos y conservas de producción propia de frutas y verduras de nuestra huerta orgánica, con los sabores de los aceites de olivas nuevos recién producidos y nuestros vinos acompañando”, nos contaba Julia Zuccardi desde este espacio en Santa Julia (en Fray Luis Beltrán).

Entre las medidas que se han tomado en los restó de bodegas para asegurar el entorno a los mendocinos que en estos meses han sido protagonistas –dado el cese del turismos nacional e internacional- están la atención reducida en la capacidad de cada espacio, la declaración jurada de salud por todos los comensales y las reservas.

Pero fuera de eso el espíritu de la carta del restó está intacto, con la propuesta de un menú abierto, que cambia cada varias semanas, con propuestas que incluyen productos de estación en sus recetas. La carta invita desde el comienzo con tapas, ensaladas, principales y postres.

En las tapas o entradas, las pizzetas con un toque gourmet son un must. En la carta actual se luce la pizzeta de queso gouda, salsa de tomate casera, rúcula y verdeo de la huerta, con semillas de calabaza tostadas. O la ensalada de Mix de verdes de la huerta, tomates y pimientos en conserva, membrillos grillados y nueces.

Entre los principales los risottos son uno de los preferidos, como el de remolacha con trucha confitada y aceite de perejil. Finalmente entre los postres también hay favoritos, como Queso & Dulce, el cual lleva queso fontina y queso de cabra / pan de membrillo, dulce de durazno y dulce de damasco / frutos secos. O el Mousse de chocolate y Malamado Malbec, membrillos estofados y praliné de frutos secos.

Los vinos son protagonistas
Desde el comienzo el acompañante es el Flores Blancas: un vino 100% viognier, que proviene de Valle de Uco, con un perfil  fresco y delicado, con un  buen equilibrio entre acidez y frescura y un intenso aroma a flores.

Este vino presenta un color amarillo con tonalidades verdosas; en nariz, se percibe un aroma delicado y floral, con notas a manzanilla, tilo y frutas como damascos y duraznos. Tiene una acidez muy fresca y elegante, y un final que recuerda a cáscara de naranja, ideal para acompañar en el verano.

Mientras que entre los innovadores envases de latas, Santa Julia sumó 3 nuevos vinos. Con un nuevo formato de presentación de 269 ml, la bodega introdujo el Tintillo, Santa Julia Orgánica Rosé y Santa Julia Dulce Tinto.

El Santa Julia Orgánica Rosé es un rosado de Malbec orgánico, de atractivo color piel de cebolla, aroma a frutos rojos como cerezas y frutillas y sabor untuoso con paladar delicado.

Mientras que el Tintillo, es elaborado con Malbec y Bonarda mediante “maceración carbónica”, donde se inicia una fermentación de racimos enteros de uvas para lograr un vino muy frutado con una frescura particular que lo vuelve ideal para beber fresco. En boca presenta buena acidez natural que aporta frescura y lo hace fácil de tomar.

Finalmente otro distinto: el Burro (Santa Julia 2019) un 100 % Malbec de Maipú. De color muy intenso con marcados tonos violáceos. Aromas típicos de Malbec, como fruta franca y fresca que recuerda a cereza y ciruelas. Buen cuerpo, estructura y agradable final con sabor a mermelada de ciruela.

De esta forma las propuestas de las bodegas se adaptan a los mendocinos y esperan la llegada del turismo.

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