La fortaleza legislativa del oficialismo no solo garantiza la sostenibilidad de los vetos presidenciales, sino que habilita el avance de reformas estructurales largamente postergadas, como la laboral y la impositiva. Para los inversores, estas iniciativas tienen un impacto directo sobre los balances corporativos y las valuaciones de las compañías argentinas, especialmente en sectores regulados y de alta carga fiscal.
Merval firme, dólar estable y brecha contenida
El año cerró con el Merval consolidado en la zona de los 2.000 dólares, a la espera de la definición del Presupuesto 2026, que se tratará en el Senado en los primeros días de enero junto con el proyecto de Inocencia Fiscal. El dólar, por su parte, mostró estabilidad y una brecha cambiaria más comprimida, en un contexto de mayor orden monetario y fiscal.
En el plano financiero, la tasa de caución reflejó cierta tensión en la liquidez: el promedio ponderado trepó al 22%, aunque hacia el cierre de la rueda llegó a tocar picos del 30%, señal de una plaza más exigente en pesos.
Señales políticas y alivio judicial
Entre las noticias que aportaron alivio al frente financiero se destacó la decisión de una jueza de Nueva York de suspender el pedido de embargo (discovery) de activos contra YPF y el Estado argentino, un factor clave para despejar riesgos legales sobre la petrolera y el soberano.
En paralelo, el ministro de Economía, Luis Caputo, dejó en claro la estrategia de financiamiento: evitar emisiones de deuda soberana en Wall Street y reducir la dependencia de ese mercado. El foco estará puesto en la operación de Repo —ya asegurada— y en fuentes alternativas de financiamiento, en línea con una política más prudente de endeudamiento externo.
Luces y sombras en la economía real
Mientras los activos financieros muestran fortaleza, el frente social presenta señales de tensión. La morosidad en los créditos a los hogares trepó al 7,8% en octubre, el nivel más alto desde 2005, con un salto de más de cinco puntos porcentuales en lo que va del año. El dato refleja el impacto del ajuste sobre el ingreso disponible, aun en un contexto de desaceleración inflacionaria.
En términos de actividad, octubre marcó una pausa: el EMAE cayó 0,4% mensual, cortando una racha de cuatro meses consecutivos al alza. Sin embargo, la comparación interanual sigue siendo positiva (+4,1%), con una recuperación claramente a dos velocidades. El agro (+15,6%) y la minería (+14,3%) lideran el crecimiento, mientras que la industria y la construcción continúan rezagadas.
El mercado laboral, en cambio, mostró una señal alentadora: el desempleo bajó al 6,6% en el tercer trimestre, con leves mejoras tanto en la tasa de actividad como en la de empleo.
Comercio exterior y precios: anclas del programa
La balanza comercial volvió a jugar a favor. Noviembre cerró con un superávit de USD 2.500 millones, acumulando más de USD 9.300 millones en lo que va de 2025. Las exportaciones crecieron un 24%, impulsadas principalmente por la soja, consolidando al frente externo como uno de los principales anclajes del programa económico.
En precios, la tercera semana de diciembre dejó una sorpresa positiva: los alimentos registraron una baja del 0,3%, según LCG, favorecidos por la caída en verduras y la estabilidad de la carne, un dato relevante para el IPC de cierre de año.
Contexto global favorable
El escenario internacional también acompañó. Wall Street cerró el año con el S&P 500 en récord histórico, impulsado por la fortaleza de la economía estadounidense y el renovado apetito por acciones tecnológicas como Nvidia y Google. La Reserva Federal recortó la tasa de referencia al rango de 3,50%-3,75%, y los datos de inflación de noviembre confirmaron la tendencia a la baja, alimentando expectativas de una política monetaria más laxa en 2026.
A nivel global, los bancos centrales mostraron una fuerte divergencia: el BCE mantuvo tasas, el Banco de Inglaterra recortó 25 puntos básicos y el Banco de Japón sorprendió con una suba al 0,75%, el nivel más alto en tres décadas.
Inversión, energía y reformas en el radar
En materia de inversiones, se destacó la aprobación del ingreso de la mina Gualcamayo (San Juan) al RIGI, con un compromiso de inversión de USD 665 millones para extender la vida útil del yacimiento, y un nuevo préstamo del Banco Mundial por USD 300 millones destinado a la transición energética y a una mejor focalización de los subsidios al gas.
Con el Presupuesto 2026 en discusión, la reforma laboral postergada para febrero y un frente externo ordenado, el mercado arranca el año con expectativas positivas. El desafío será sostener el equilibrio entre el entusiasmo financiero y una economía real que aún acusa el impacto del ajuste, en un contexto donde la política volvió a convertirse en un activo clave para la Argentina.