La producción, desarrollada por la productora Piramidal bajo la dirección de Carlos Ortega, fue declarada de Interés Cultural por el Senado de Mendoza y se encuentra actualmente en etapa de desarrollo, con rodajes previstos en Mendoza, San Luis y San Juan. El proyecto apunta a estrenarse en la plataforma Netflix, con el objetivo de proyectar esta historia regional a una audiencia internacional.
La serie tendrá formato de miniserie épica, con seis capítulos de 45 minutos, y propone una mirada renovada sobre la gesta libertadora desde el punto de vista femenino. Pancha Hernández fue una de las pocas mujeres que vistió el uniforme de granadero, aceptada formalmente por San Martín dentro de sus tropas. Durante las campañas militares, salvó en dos ocasiones la vida de su esposo en combate y posteriormente continuó su camino junto a Simón Bolívar.
Pero la historia no se limita a su figura individual. La narrativa incorpora a otras mujeres que cumplieron roles clave como espías, combatientes y colaboradoras de la independencia, como Melchora Pringles, Macacha Güemes, Martina Chapanay, Juana Azurduy y Manuela Sáenz. En paralelo, aparecen personajes centrales de la historia sudamericana como el coronel Pringles, los generales Lavalle y Espejo, Bernardo O’Higgins, José Andrés Rázuri y el propio Simón Bolívar.
“El eje es mostrar a las mujeres que fueron invisibilizadas por la historia oficial, pero que tuvieron un rol decisivo en la lucha por la libertad”, explica Carlos Ortega, director del proyecto y referente de Piramidal Productora Audiovisual. “Pancha Hernández representa a cientos de mujeres que combatieron, espiaron y sostuvieron la logística del Ejército Libertador, y cuya historia merece ser contada con la misma épica que la de los próceres”.
La producción contará con coproducción federal e internacional, con participación de equipos técnicos y artísticos de Argentina, Chile, Perú y España. Mendoza aporta no solo sus paisajes naturales —cordillera, llanura y zonas rurales— sino también su infraestructura audiovisual, técnicos especializados y experiencia en rodajes de gran escala.
El proyecto ya cuenta con carpeta de desarrollo, dossier, biblia audiovisual y financiamiento inicial, lo que le permite avanzar hacia su fase de producción con un objetivo claro: posicionar una historia regional dentro del mercado global de contenidos históricos, donde las series épicas basadas en hechos reales vienen ganando protagonismo.
Además de su valor narrativo, “Me llamaron Pancha” se inscribe en una tendencia que revaloriza las identidades locales y los relatos latinoamericanos, incorporando una perspectiva de género en la reconstrucción de los procesos independentistas. La serie propone revisar el pasado no solo desde los grandes nombres, sino desde quienes pelearon sin figurar en los manuales escolares.
Con esta producción, Mendoza vuelve a consolidarse como polo audiovisual del oeste argentino, combinando patrimonio histórico, escenarios naturales y una industria creativa en expansión. Y al mismo tiempo, una heroína casi olvidada se prepara para ocupar el lugar que la historia le negó: el centro del relato.