Desde la propia champañera en Los Barriales, provincia de Mendoza, Familia Millán ha consolidado una presencia cada vez más fuerte en el mercado argentino de espumantes. Esto se ve no solo en los premios internacionales recibidos, sino también en el crecimiento de consumo doméstico y en mercados externos como Brasil y Estados Unidos.
En diálogo con Gustavo Sánchez, enólogo especializado en espumantes para Familia Millán, profundizamos en la filosofía de elaboración, las decisiones técnicas detrás de Cordero con Piel de Lobo y cómo una línea pensada para “todos los días” logró posicionarse con fuerza en las mesas, bares y restaurantes del país.
— ¿Qué representa hoy Cordero con Piel de Lobo en el portfolio de espumantes de la bodega?
Esta línea nació con una idea muy clara: espumantes frescos, accesibles y versátiles, pero sin resignar calidad. Buscamos que la burbuja sea delicada y persistente, con expresión aromática frutal que destaque sobre todo lo demás —y así lo logramos con Chardonnay, Semillón, Chenin y Pedro Giménez como base técnica dentro del método Charmat, con segunda fermentación en tanques de acero inoxidable.
Según Sánchez, esa expresión aromática frutal es clave para que Cordero con Piel de Lobo se adapte a distintos momentos de consumo: desde un brindis cotidiano hasta acompañar una comida o un postre entre amigos.
— ¿Cómo se traduce ese enfoque en los distintos estilos dentro de la línea?
Pensamos variedades como Extra Brut, donde predominan aromas frutales y elegantes, ideal para un brindis o comida; Demi Sec y Dulce para quienes prefieren un perfil más suave y frutal; y recientemente incorporamos un Spritz, que con hielo y una rodaja de cítricos es ideal para atardeceres o aperitivos.
Este abanico de estilos ha sido fundamental para que la línea no solo crezca en Argentina, sino también en mercados como Brasil y Estados Unidos, donde el producto ha sido bien recibido por su relación precio-calidad y estilo desenfadado, sin perder la precisión que caracteriza a una champañera profesional.
— ¿Qué rol juega la imagen de marca en esta estrategia?
Acompañamos la calidad sensorial con una actualización en el packaging, mejorando botella, tapón y etiquetado para fortalecer la presencia de Cordero con Piel de Lobo en góndola y en copa.
— ¿Qué puede esperar el consumidor de Cordero con Piel de Lobo en términos de experiencia?
Que encuentre espumantes con personalidad, intensos en aroma, coherentes en boca y con frescura persistente. Queremos que quien elija esta línea sienta que puede disfrutarla en muchas ocasiones: desde celebraciones familiares hasta encuentros informales.
Con una propuesta que combina tradición técnica, innovación y atención al detalle, Cordero con Piel de Lobo no solo lidera hoy el consumo en Argentina, sino que se perfila como un embajador atractivo de los espumantes mendocinos en el exterior.