Bitcoin se juega todo ante un nuevo dato de inflación de EE.UU.: los tres escenarios que mira el mercado

El nuevo dato de inflación de Estados Unidos podría convertirse en una nueva prueba para los mercados, en un momento en que la Reserva Federal enfrenta una combinación especialmente incómoda.

El nuevo dato de inflación de Estados Unidos podría convertirse en una nueva prueba para los mercados, en un momento en que la Reserva Federal enfrenta una combinación especialmente incómoda: señales de enfriamiento del mercado laboral mientras la inflación continúa por encima de su objetivo del 2%. El mercado llega a la publicación del índice de precios de gastos de consumo personal (PCE), la medida de inflación preferida por la Fed, con las expectativas sobre la próxima decisión de tasas todavía abiertas.

En este contexto, la reacción de las tasas reales podría ser más importante para Bitcoin que el dato de inflación en sí mismo, según Lacie Zhang, analista de investigación de Bitget Wallet. “Para Bitcoin, las tasas reales y los rendimientos de los bonos del Tesoro de largo plazo son las variables más importantes para observar. Cuando las tasas reales suben, aumenta el costo de oportunidad de mantener activos que no generan rendimiento, y Bitcoin tiende a sentir esa presión”, explica Zhang.

La sensibilidad de Bitcoin a las tasas reales se vuelve especialmente relevante en un escenario en el que los inversores intentan anticipar el próximo movimiento de la Fed. Un PCE más elevado de lo esperado podría reforzar la expectativa de una política monetaria más restrictiva y provocar un aumento de los rendimientos reales y una apreciación del dólar. En ese escenario, el posicionamiento apalancado en Bitcoin podría ser uno de los primeros segmentos del mercado en reaccionar.

La situación es particularmente compleja porque el enfriamiento del mercado laboral convive con una inflación que todavía muestra resistencia. El riesgo para la Fed es que la economía empiece a perder dinamismo antes de que la inflación haya regresado de manera convincente hacia el objetivo del 2%. “Dos lecturas de inflación más moderadas habían llevado al mercado a posicionarse progresivamente para una política monetaria más expansiva. Un PCE subyacente más elevado complicaría esa interpretación, especialmente con señales de debilidad en el empleo. Esa combinación mantiene plenamente abierta la posibilidad de una decisión más restrictiva en septiembre”, señala Zhang.

Tres escenarios para Bitcoin

De acuerdo con el análisis de Bitget Wallet, el impacto sobre Bitcoin dependerá no solamente de si el PCE supera o queda por debajo de las expectativas, sino también de qué explique el movimiento de la inflación y cómo reaccionen los mercados de bonos. Un dato por encima de lo esperado podría aumentar las probabilidades de una suba de tasas en septiembre. En ese caso, el principal canal de transmisión hacia Bitcoin sería una suba de los rendimientos reales, acompañada posiblemente por un dólar más fuerte. El impacto podría amplificarse si el mercado reduce rápidamente sus expectativas de recortes o comienza a incorporar una política monetaria más restrictiva durante más tiempo.

Un dato en línea con las expectativas tendría un efecto más neutral. No necesariamente sería una señal negativa para Bitcoin, ya que reduciría el riesgo de una nueva recalibración agresiva de las expectativas de tasas sin generar, al mismo tiempo, un nuevo catalizador alcista. En ese escenario, la atención volvería a factores propios del mercado cripto, como los flujos hacia los ETF spot, la liquidez del mercado y el posicionamiento en derivados.

“Un dato en línea no es lo mismo que un dato inocuo. Si el resultado coincide con las expectativas, el debate sobre la política monetaria seguirá abierto y el mercado probablemente vuelva a concentrarse en Jackson Hole y en la reunión de septiembre. Para Bitcoin, esto es moderadamente constructivo porque disminuye el riesgo inmediato de una sorpresa hawkish”, sostiene Zhang.

Por último, un dato por debajo de lo esperado podría ser favorable para los activos de riesgo, aunque tampoco implicaría automáticamente una señal alcista para Bitcoin. El mercado deberá determinar si la inflación está desacelerándose porque las presiones sobre los precios están cediendo de manera saludable o porque la demanda está perdiendo fuerza.

Una desaceleración moderada de la inflación sería el escenario más favorable: podría reducir los rendimientos de los bonos, debilitar al dólar y disminuir las probabilidades de una suba de tasas en septiembre. Esto dejaría mayor margen para que los activos de riesgo continúen avanzando. En cambio, una caída mucho más pronunciada de la inflación que genere preocupación sobre el crecimiento podría producir una reacción diferente: búsqueda de activos de refugio, fortalecimiento del dólar, ampliación de los spreads de crédito y debilidad de las acciones cíclicas. En ese escenario, Bitcoin podría perder impulso incluso si aumentan las expectativas de recortes de tasas.

ETF y liquidez: el otro factor a seguir

Mientras el mercado define el rumbo de la política monetaria, los flujos hacia los ETF spot de Bitcoin seguirán siendo una variable relevante para determinar la fortaleza de cualquier movimiento. En agosto, los ETF registraron varios días consecutivos de entradas que acumularon cerca de US$2.000 millones, una señal de que la demanda institucional puede actuar como soporte para Bitcoin cuando las condiciones financieras son favorables.

Esto genera una dinámica en la que las tasas y los flujos pueden reforzarse entre sí. Si una inflación más moderada genera una caída de las tasas reales y, al mismo tiempo, continúan las entradas hacia los ETF, Bitcoin tendría un escenario más favorable para sostener una tendencia alcista. Si, por el contrario, un dato de inflación elevado provoca un aumento de las tasas reales y una salida de capital de los ETF, la presión sobre el precio podría amplificarse.

“En última instancia, el mercado no va a reaccionar solamente al número del PCE. Va a reaccionar a la combinación entre inflación, tasas reales, dólar, crecimiento y flujos. Para Bitcoin, esa interacción es mucho más importante que interpretar el dato de inflación de manera aislada”, concluye Zhang.

Con el PCE y las señales de la Fed como próximos catalizadores, las tasas reales aparecen así como una de las variables centrales para entender hacia dónde puede dirigirse Bitcoin en las próximas semanas.

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