El negocio de vivir mejor: cómo el bienestar redefine el mercado de los barrios privados

Tiempo libre, gozar de buena salud, hacer ejercicio o disfrutar con la familia se transformaron en el verdadero lujo. Algunos desarrolladores toman el concepto y crean proyectos inmobiliarios entorno a la nueva riqueza. 

La Real Academia Española indica que el lujo es “abundancia en el adorno o en comodidades y objetos suntuosos”, mientras que la riqueza es “abundancia de bienes y cosas preciosas”. Pero esas definiciones están en jaque en los tiempos que corren, y desde hace algunos años muchos analistas y especialistas consideran que el lujo y la riqueza pasan mucho más por disfrutar del tiempo libre, tener paz mental, estar saludable y disfrutar de las experiencias personalizadas que de presumir y mostrar objetos de valor. Y sobran ejemplos, con multimillonarios dueños de verdaderos imperios que visten remeras básicas, usan jeans y zapatillas y se mueven en autos normales de clase media.

“Lo que hoy percibimos como éxito, felicidad, realización personal o riqueza cambió. La salud, el bienestar, el tiempo de calidad con la familia o los amigos, tener autonomía para tomar decisioones y vivir más tranquilo y con menos estrés son percibidos como el verdadero lujo. De hecho, frases como “me voy a dar el lujo de tomarme una mañana para ir al gimnasio” o “soy rico porque puedo elegir” van en esa dirección, que marca que disponer de más tiempo para uno es un objetivo más importante que trabajar muchas horas para acumular dinero y bienes”.

Nuevos conceptos que tienen en cuenta los desarrollos actuales

Muchos desarrolladores inmobiliarios entendieron que ofrecer amenities de calidad, espacios verdes, seguridad, casas imponentes y múltiples propuestas deportivas son fundamentales pero la exigencia es cada vez mayor. “Prácticamente todas las familias que vienen a vivir a los distintos desarrollos que tenemos en Haras del Sur nos eligen porque ofrecemos soluciones directas a los problemas cotidianos: colegio propio al cual los chicos pueden ir en bicicleta si así lo desean, paseo comercial con supermercado adentro del barrio, múltiples espacios para trabajar o ejercitarse”, explican.

"Hoy el verdadero diferencial no es solamente tener una casa, sino el estilo de vida que esa casa permite construir. Las personas buscan lugares donde puedan vivir con tranquilidad, disfrutar de la naturaleza, compartir más tiempo con sus seres queridos y encontrar un equilibrio entre el trabajo, el descanso y el bienestar. Ese es el nuevo perfil del comprador y la tendencia que está marcando el futuro del mercado inmobiliario", concluyen desde Grupo Haras del Sur.

Desde Chacras Park destacan que la búsqueda de bienestar también está modificando la manera en que las personas eligen dónde vivir y trabajar. “Hoy las familias y los profesionales valoran cada vez más la posibilidad de resolver buena parte de su vida cotidiana en un mismo entorno. La cercanía entre vivienda, trabajo, gastronomía, servicios y espacios de encuentro permite recuperar algo que se volvió muy valioso: el tiempo”, señalan desde el desarrollo.

En este sentido, el concepto de calidad de vida deja de estar asociado únicamente a los metros cuadrados de una propiedad y comienza a vincularse con el entorno. “El verdadero lujo es poder salir de casa y tener opciones cerca, reducir los traslados y contar con espacios que permitan combinar productividad, descanso y vida social”, agregan.

En Palmares, en tanto, la tendencia se relaciona con una demanda creciente por propuestas que integren naturaleza, seguridad, servicios y espacios de encuentro. “El comprador actual no busca solamente una propiedad; busca una experiencia de vida. Quiere sentirse seguro, tener espacios verdes, poder hacer actividad física, disfrutar de una salida gastronómica o encontrarse con amigos sin tener que recorrer grandes distancias”, explican desde el desarrollo.

Para el sector inmobiliario, esta transformación también implica repensar qué significa una propiedad premium. “La calidad de vida se convirtió en un atributo central. Una casa puede tener excelentes terminaciones, pero si está acompañada por un entorno que facilita la vida cotidiana y permite disfrutar más del tiempo libre, adquiere un valor diferente”, sostienen.

Desde Las Cortaderas, el foco está puesto especialmente en la posibilidad de construir una vida más equilibrada. “Hay una nueva generación de compradores que prioriza la tranquilidad, los espacios verdes y la posibilidad de que sus hijos puedan disfrutar del aire libre, pero sin resignar la cercanía con los servicios que necesita una familia moderna”, señalan.

La tendencia, aseguran, también se refleja en las conversaciones que mantienen con quienes buscan una vivienda. “Cada vez escuchamos más que las personas quieren dejar de pasar horas trasladándose y empezar a recuperar ese tiempo para la familia, el deporte, los amigos o simplemente para descansar. Ese cambio cultural también está redefiniendo el mercado inmobiliario”, concluyen.

 

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