La bodega del Valle de Uco fue elegida para integrar el servicio del Salón VIP de Ezeiza y la clase ejecutiva de la línea aérea de bandera. La alianza posiciona al vino argentino en una vidriera estratégica con proyección global.
En el año de su 75° aniversario, Aerolíneas Argentinas refuerza su propuesta de valor a bordo y en tierra con una apuesta fuerte por la identidad nacional: la incorporación de etiquetas de Zuccardi Valle de Uco a su oferta en vuelos y espacios exclusivos.
Desde ahora, los pasajeros que transiten por el Salón VIP Cóndor en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, así como quienes viajen en clase Business en vuelos internacionales y en cabotaje Ejecutivo, podrán degustar una cuidada selección de vinos de la bodega mendocina. La propuesta incluye Zuccardi Serie A Malbec, Zuccardi Serie A Bonarda, Zuccardi Serie A Chardonnay y el espumante Alma 4 Pinot Chardonnay.
La iniciativa no solo eleva la experiencia del pasajero, sino que también funciona como una plataforma de promoción internacional para la vitivinicultura argentina, con especial protagonismo de Mendoza. En cada copa servida a miles de metros de altura, viaja también la identidad de los terroirs del Valle de Uco, uno de los polos de mayor prestigio en la producción de vinos de alta gama.
“Esta alianza nos llena de orgullo porque representa mucho más que un servicio: es la posibilidad de compartir nuestra pasión por el vino y llevar la de Mendoza y de los terroirs argentinos a cada rincón del país y del mundo”, señaló Ana Amitrano, gerente comercial de la bodega.
La línea Serie A —acrónimo de “Serie Argentina”— sintetiza justamente ese concepto: una invitación a recorrer la diversidad de suelos y microclimas del país a través de sus varietales más representativos. Por su parte, el espumante Alma 4, elaborado bajo método tradicional, aporta sofisticación y refuerza el posicionamiento de Argentina en un segmento de alta calidad, con burbujas finas y perfil elegante.
Para Mendoza, este tipo de acuerdos representa mucho más que visibilidad. Se trata de una herramienta clave para consolidar mercados, generar nuevas oportunidades de exportación y fortalecer la marca país en un contexto competitivo. La presencia en una aerolínea de alcance internacional permite que consumidores de distintos destinos tomen contacto directo con etiquetas que expresan la identidad productiva de la provincia.
Así, entre pistas, nubes y destinos lejanos, el vino mendocino suma un nuevo canal de proyección: uno donde cada vuelo se convierte en una experiencia sensorial y cada brindis, en una invitación a descubrir Argentina.
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