El domingo Brasil eligió presidente y ayer los mercados amanecieron con cara de sorpresa. Lula se quedó con el balotaje por más de cuatro millones de votos sobre Flávio Bolsonaro. Es la primera vez desde la vuelta de la democracia que alguien pierde la primera vuelta y después gana la segunda. Las encuestas no lo vieron venir y el mercado tampoco: en las últimas semanas las acciones y los bonos brasileños habían subido porque todos daban por hecho que ganaba Bolsonaro. Hoy están devolviendo esa suba, y con intereses.
Qué está pasando desde ayer
El real se deprecia más de un diez por ciento y las acciones brasileñas caen fuerte. El nombre que más se repite es EWZ, así que vamos a explicarlo bien porque mucha gente lo tiene sin saberlo. El EWZ es un fondo que cotiza en Wall Street y que junta en un solo papel a las empresas más grandes de Brasil: Petrobras, Vale, Itaú, Ambev y varias más. Comprás EWZ y estás comprando un pedacito de toda la bolsa brasileña. Acá en Argentina se consigue por CEDEAR, y es uno de los más operados, por eso hoy hay muchas carteras locales que sienten el golpe aunque sus dueños nunca pensaron en Brasil.
Encima hay dos ruidos que no ayudan. Bolsonaro no reconoció la derrota y dijo que va a pedir que se anule la elección por las dos horas extra de votación que dispuso la Justicia. Y Lula va a tener que gobernar con un Congreso donde la mayoría es de sus adversarios, así que cualquier plan le va a costar.
Y a nosotros qué nos toca
Por dos lados. El primero es rápido y es financiero: los bonos y las acciones argentinas también habían subido con la expectativa de Bolsonaro, y hoy una parte de eso se devuelve. El segundo es más lento pero más importante. Brasil es nuestro principal cliente: entre enero y agosto le vendimos 8.578 millones de dólares, casi 13 de cada 100 dólares que exportamos, según INDEC. Si el real se debilita, nuestros productos quedan más caros del otro lado de la frontera. Eso le pega a los autos, a las camionetas, a la industria en general y, en Mendoza, al vino. También se enfría la idea de avanzar rápido con cambios en el Mercosur, que tenía mucho que ver con la afinidad entre ambos gobiernos.
El único que festeja hoy es el que tiene pasaje a Brasil: con el real más barato, el viaje sale menos.
Ahora, respiremos
Lo digo siempre y hoy vale el doble: el contexto no lo manejás vos. Lo que sí manejás es qué hacés con tu plata cuando el contexto se pone feo.
Las empresas brasileñas son las mismas que el viernes. Petrobras sigue sacando petróleo y Vale sigue sacando mineral de hierro. Lo que cambió es el precio que el mercado está dispuesto a pagar hoy, y ese precio tiene adentro mucho susto. Las primeras ruedas después de una elección casi siempre se pasan de rosca, para un lado o para el otro. En 2022 pasó algo parecido: cuando ganó Lula el mercado cayó, y después se fue acomodando a medida que conoció el equipo económico y el programa.
Si tenés EWZ o CEDEAR de empresas brasileñas
No vendas un lunes a la mañana con el mercado en caída libre. Si vendés hoy, te llevás la peor foto del año. Primero preguntate para qué lo compraste. Si fue una apuesta a la elección, la perdiste, y hay que asumirlo, pero vendé con calma, no con pánico. Si lo compraste como parte de una cartera diversificada en la región, nada de lo que pasó ayer cambia esa idea. Lo que sí vale la pena revisar es cuánto pesa: si Brasil era el treinta por ciento de tu cartera, el problema no es Lula, es que tenías demasiados huevos en una sola canasta.
Si no tenés nada y te tienta comprar barato
Puede ser una oportunidad, pero no hoy. Yo esperaría a ver tres cosas: si Bolsonaro acepta el resultado, qué dice Lula sobre las cuentas públicas en su primera semana, y dónde se frena el real. Y si decidís entrar, entrá de a poco, en varias compras. Nadie sabe dónde está el piso y pretender adivinarlo es la forma más rápida de equivocarse.
Dónde pararse esta semana
Para el que invierte desde Argentina, es una semana de cautela. Los bonos en dólares y las acciones locales van a seguir un poco atados a Brasil por unos días, pero el precio de lo nuestro lo definen sobre todo las cosas de acá: inflación, reservas, acuerdos. Brasil amplifica, no decide. Si tenés una cartera armada con objetivos, no la desarmes por un titular. Y si tenés plata para invertir y no sabés qué hacer, esta semana la mejor decisión es no apurarse.
Lo que no cambia, gane quien gane: Brasil tiene que ordenar sus cuentas públicas. Si ese ajuste enfría su economía, nos compra menos. Eso era cierto el viernes y sigue siendo cierto hoy.
Fuentes: Tribunal Superior Electoral de Brasil, INDEC, datos de mercado de la preapertura del 26 de octubre de 2026. Esta nota es informativa y no constituye una recomendación de inversión.
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