El mercado mira el dólar futuro, el riesgo país y la inflación: las claves que siguen los inversores

La renovación del swap con China, la acumulación de reservas para afrontar deuda, la inflación y las oportunidades cambiarias aparecen entre los principales factores que hoy monitorea el mercado financiero argentino. 

En un contexto donde los inversores buscan señales sobre la sostenibilidad del programa económico y las perspectivas financieras del país, distintos indicadores continúan concentrando la atención del mercado. Entre ellos sobresalen la dinámica del dólar futuro, la evolución del riesgo país, la curva de instrumentos ajustados por inflación y las alternativas de cobertura cambiaria.

Según explicó Emilio Botto, Jefe de Estrategia e Inversiones de Mills Capital, uno de los temas que sigue de cerca el mercado es la continuidad del swap con China y su impacto sobre las expectativas cambiarias.

“El mercado ya incorporó que el swap se renovará y que el Banco Central busca mostrar prudencia en el mercado de futuros. Sin embargo, la dilatación en el anuncio puede generar movimientos en las cotizaciones implícitas de Rofex en el tramo largo, donde no hay mucha liquidez, más por expectativas que por fundamentos”, señaló el especialista.

La observación cobra relevancia en momentos en que los operadores analizan cada señal vinculada a la disponibilidad de divisas y la estabilidad financiera de mediano plazo.

Riesgo país: la atención puesta en la continuidad del programa económico

Otro de los focos centrales para los inversores es el comportamiento de los bonos soberanos y el riesgo país. En ese sentido, Botto destacó la importancia de que el Tesoro haya acumulado fondos para afrontar próximos compromisos de deuda.

“El dato de que el Tesoro ya acumula USD 3.058 millones en la cuenta del Banco Central para afrontar el pago de los Globales en julio es muy relevante porque despeja dudas sobre la capacidad de pago en moneda dura. Eso suele ser un catalizador fuerte para el riesgo país, ya que elimina el temor de un evento crediticio en el corto plazo”, explicó.

No obstante, advirtió que la evolución del riesgo país no depende exclusivamente de la capacidad de pago.

“El mercado ya celebró la noticia en parte vía el Merval, pero al riesgo país le cuesta más porque tiene asociado en Argentina no solo la capacidad y voluntad de pago, sino también otros factores importantes como la continuidad de las políticas de este gobierno”, afirmó.

Para ilustrar este fenómeno, el analista comparó el comportamiento de dos bonos soberanos con vencimientos cercanos pero ubicados en distintos ciclos políticos.

“El AO27, que vence en octubre de 2027, dentro del actual mandato presidencial, rinde una tasa efectiva anual de 4,5%. En cambio, el AO28, que vence en octubre de 2028, ya dentro del próximo período presidencial, rinde 8,3%. Esa diferencia de 3,8 puntos porcentuales representa para el mercado el premio por asumir la incertidumbre de que este gobierno no sea reelecto”, sostuvo.

Inflación: los Boncer mantienen atractivo como cobertura

Respecto a la evolución de los precios, Botto consideró que el mercado muestra actualmente una menor preocupación por la inflación, algo que se refleja en la compresión de las tasas nominales.

Sin embargo, señaló que los bonos ajustados por CER continúan ofreciendo valor para quienes buscan protección ante posibles sorpresas inflacionarias.

“El mercado hoy muestra una menor preocupación por la inercia inflacionaria, como lo demuestra la compresión de las tasas nominales. Sin embargo, los Boncer todavía guardan valor como cobertura asimétrica: si la inflación sorprende al alza, protegen más de lo que cuestan en carry”, explicó.

A la vez, destacó la estrategia del Tesoro de volver a impulsar instrumentos duales que combinan cobertura frente a inflación y tasas de interés.

“Buscando alargar la duration en las licitaciones, el Tesoro vuelve a tentar a los inversores con instrumentos duales que pagan a vencimiento lo mejor entre CER y la tasa TAMAR”, indicó.

Entre las principales ventajas de estos activos, Botto mencionó la doble protección frente a escenarios inciertos.

“Protegen tanto frente a un repunte inflacionario como frente a un escenario de suba de tasas de política monetaria. Son más flexibles porque el inversor recibe el rendimiento más alto entre ambos ajustes y reducen el riesgo de quedar atado a un solo factor”, explicó.

En síntesis, sostuvo que estos instrumentos representan una alternativa defensiva para carteras conservadoras.

“Los bonos duales CER/TAMAR permiten cubrirse de dos riesgos a la vez, inflación y tasas, sacrificando algo de rendimiento potencial a cambio de una mayor seguridad”, resumió.

Cobertura cambiaria y oportunidades de arbitraje

En materia cambiaria, el especialista observó oportunidades puntuales en instrumentos vinculados al dólar oficial.

“Hoy, con las tasas implícitas muy parecidas a las tasas de las letras, los activos dollar linked desarbitrados frente al spot resultan más eficientes para cubrir carteras corporativas que armar sintéticos en A3”, afirmó.

Según explicó, el atractivo surge de diferencias temporales de valuación que el mercado suele corregir rápidamente.

“El diferencial está en aprovechar el desarbitraje antes de que se cierre, porque el mercado tiende a corregir rápido esas oportunidades”, agregó.

El impacto del régimen FAL sobre los activos locales

Finalmente, Botto analizó el efecto del régimen FAL sobre el mercado de capitales local y consideró que puede convertirse en un factor positivo para determinados instrumentos financieros.

“El régimen FAL es un driver positivo para activos locales inscriptos, pero también puede distorsionar precios y generar burbujas relativas”, advirtió.

De acuerdo con el ejecutivo de Mills Capital, el incremento de la demanda podría facilitar el acceso al financiamiento para empresas y para el propio Estado.

“Por un lado, el Tesoro y los emisores corporativos locales tendrán una ventana para financiarse más barato debido a la fuerte demanda. Pero, por otro lado, los inversores deberán ser más selectivos en duration y emisores, porque la concentración puede amplificar la volatilidad en momentos de estrés”, concluyó.

En un escenario donde el mercado sigue evaluando la consistencia del programa económico y la sostenibilidad de las variables financieras, los inversores continúan atentos a las señales que surgen tanto desde la política económica como desde los mercados de deuda y cobertura.

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