El psicólogo que encontró en el vino su segundo diván (y ya lleva 5.000 botellas de terapia líquida)

Un psicólogo que encontró en el vino el mismo punto de encuentro que en el diván: la pausa, la palabra y la pregunta que lo cambia todo. Ahora el vino también se lleva a la terapia.

Matías Fantagussi es psicólogo clínico, practicante del psicoanálisis y el creador de El Psicoanalista Wines. Su historia con el vino no empezó por herencia ni por linaje familiar sino desde una búsqueda personal: la de alguien que, mientras cursaba psicología y trabajaba en la empresa familiar, se preguntaba qué quería hacer con su vida.

Fue esa misma pregunta la que lo llevó a involucrarse en el mundo vitivinícola cuando surgió la oportunidad de hacerse cargo de un proyecto apéndice de la empresa familiar. Y fue allí donde descubrió el detrás de escena de una botella: los enólogos, los operarios, el tiempo, la tierra. Un amor construido, no heredado.

Hoy, Matías se desempeña simultáneamente como psicólogo en consultorio privado y en un hospital público, y lleva adelante El Psicoanalista Wines: el proyecto donde confluyen sus dos mundos.

LA IDEA: PSICOANÁLISIS Y VINO

La pregunta que motorizó El Psicoanalista Wines fue simple y poderosa: ¿qué puedo aportar yo a un mundo que en principio me era ajeno? Sin historia de bodega, sin apellido vitivinícola, Matías se planteó qué quería contar. Y la respuesta fue el psicoanálisis.

"Si hay un punto de encuentro fundamental entre el vino y el psicoanálisis es la pausa", describe. "Tanto en el consultorio como en la toma de un vino se me figura la idea de detenernos un instante, en la vorágine del día a día, para propiciar un momento personal, de conexión con uno y con los otros". El vino, a diferencia de otras bebidas, convoca a la palabra. Descorchar un vino y pensar-se.

EL PROYECTO

El Psicoanalista Wines nació en 2016 con la inscripción de la marca y el primer desarrollo de etiqueta. La idea fue siempre la de un proyecto dinámico, por lotes, respondiendo a la convicción de que, como los sujetos, el vino cambia, el contexto cambia y ningún vino puede replicarse con exactitud.

La primera elaboración fue un Malbec de 5.000 botellas de El Cepillo, departamento de San Carlos, al sur del Valle de Uco. Actualmente los vinos se elaboran en una bodega ubicada en El Peral, Tupungato, zona de condiciones climáticas extremas y gran altitud. Los viñedos comienzan a los 1.100 metros sobre el nivel del mar y ascienden progresivamente hasta los 1.550 metros. La intervención enológica está a cargo de Fernando Sota, amigo que le dio la industria al proyecto.

El resultado: vinos jóvenes, frescos y con personalidad, de partidas limitadas, elaborados a pequeña escala para controlar al máximo la calidad y lograr vinos que representen las raíces y el corazón de cada viñedo.

LA MARCA

El Psicoanalista no es solo un vino. Es una invitación a cuestionar el mandato del consumidor "erudito". La pregunta que la marca lanza es directa: ¿Es necesario saber sobre el vino para decirme si te gusta o no? Ahí comienza la sesión.

Con etiquetas disruptivas, un tono lúdico y un concepto que va más allá del producto, la marca busca desmitificar el acceso al vino y conectar al consumidor con el deseo genuino de disfrutarlo: solo o acompañado, con música, con charla, con esa comida que tanto le gusta. Su slogan lo dice todo: "Cuestionarse es parte de la evolución".

LOS VINOS

Todos los vinos de El Psicoanalista son elaborados en el Valle de Uco, Mendoza, a partir de cosecha manual y fermentación con levaduras indígenas. Las crianzas se realizan en barricas usadas de roble francés y americano, con fermentación maloláctica espontánea, buscando siempre expresar la tipicidad varietal y la frescura de la altitud.

 

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