Monte Quieto presenta una nueva añada de su Quieto Rosado de Cabernet Franc

La bodega de Agustín Casabal y Matilde Pereda presenta la última añada de este ejemplar elaborado con uvas provenientes de sus viñedos de Agrelo, Ugarteche y Vista Flores. Quieto Rosado de Cabernet Franc se destaca por la buena estructura, frescura y elegancia que le aporta la cepa, características que lo convierten en un vino ideal para acompañar cualquier momento y en el ingrediente perfecto para cócteles para disfrutar en primavera y verano.

Image description

Además de distinguirse por sus vinos de corte, complejos y equilibrados, Monte Quieto Bodega de Familia es una especialista en Cabernet Franc, cepa a la que eligió como principal emblema de sus vinos ya desde sus inicios, hace más de 20 años. La bodega de Agustín Casabal y Matilde Pereda descubrió que la variedad alcanzaba en Mendoza una madurez particular, con aromas y sabores cautivantes desde la viña, los cuales supieron fortalecer en la bodega.

Hoy Monte Quieto presenta una nueva añada de su Quieto Rosado de Cabernet Franc 2022, elaborado con uvas provenientes de sus fincas Odisea (Agrelo, Luján de Cuyo), Los Hermanos (Luján de Cuyo) y Los Barrancos (Vista Flores, Tunuyán). Este mix de terroirs no es casual: una fortaleza de la bodega está en la combinación de uvas de una misma variedad pero extraídas de diferentes suelos como estrategia para lograr vinos más completos y complejos.
 
“Este rosado es nuestra manera de expresar un vino con una de las uvas que más conocemos, el Cabernet Franc, y una forma de seguir aprendiendo a conocerla cada vez más” explican Agustín Casabal y Matilde Pereda, dueños de Monte Quieto.

Un rosado elegante y muy versátil

Elaborado a partir de levaduras indígenas y con una crianza de tres meses en tanques de acero inoxidable, Quieto Rosado de Cabernet Franc 2022 presenta un color apenas rosado. En nariz ofrece sutiles aromas florales y de frutos ácidos como cereza y ciruela. En boca posee buena estructura, es suave, elegante y con un final levemente dulce. Resulta perfecto como aperitivo, para elaborar tragos refrescantes y como compañero de tablas de quesos frescos y frutos de mar.
 
“El Cabernet Franc nació de la necesidad porque queríamos hacer un producto ideal para la primavera y el verano, fresco y versátil. Básicamente todos nuestros vinos se inclinan hacia la complejidad, la elegancia y sobre todo a la delicadeza. Creemos que este rosado de Cabernet Franc sintetiza eso que tanto buscamos en Monte Quieto. Es un rosado muy equilibrado y elegante, con muy buena complejidad. En este rosado lo que quisimos es elaborar un vino de este perfil a partir de una uva no tradicional, crear un vino rosado a partir de una variedad que nos representara, y sin lugar a dudas, el Cabernet Franc es nuestra bandera” explicó Leonardo Quercetti, enólogo de Monte Quieto.

Dejá tu Comentario: (máximo 1000 caracteres)

Comentarios: