Llegó el día. El Mundial FIFA 2026 ya puso a rodar la pelota. Como ocurre cada cuatro años, el fútbol vuelve a convertirse en el gran tema de conversación de los argentinos, movilizando emociones, reuniones familiares y hábitos de consumo. En Mendoza, sin embargo, el fenómeno va más allá de lo deportivo: la provincia decidió convertir la cita mundialista en una plataforma para impulsar el turismo interno, la gastronomía y la actividad comercial.
Mientras la Selección Argentina busca defender la corona obtenida en Qatar, empresas, bodegas, restaurantes, comercios y organismos públicos se preparan para disputar otro campeonato: el de la atención del público.
El otro Mundial: el de las marcas
Cada Mundial representa una enorme oportunidad para las empresas. En esta edición, las marcas no solo buscan asociarse a los valores del deporte, sino también generar experiencias que conecten emocionalmente con los consumidores.
Desde promociones especiales hasta campañas digitales, pasando por activaciones en puntos de venta y propuestas turísticas temáticas, las empresas mendocinas se sumaron a una competencia silenciosa pero intensa por dejar su huella durante el evento deportivo más importante del planeta.
La industria del vino, uno de los emblemas de Mendoza, aparece entre los sectores más activos. Varias bodegas desarrollaron acciones especiales vinculadas al Mundial, con etiquetas temáticas, promociones y experiencias diseñadas para acompañar los encuentros de la Selección.
"Mansa Pasión": Mendoza juega el Mundial en casa
En ese contexto, el Ente Mendoza Turismo (Emetur) lanzó la campaña “Mansa Pasión”, una iniciativa que busca acercar a mendocinos y turistas a distintos atractivos de la provincia durante la Copa del Mundo.
La propuesta combina fútbol, entretenimiento y promoción turística mediante contenidos protagonizados por un influencer especializado en fútbol que compara momentos históricos del deporte con experiencias turísticas mendocinas.
La campaña apunta a reforzar el vínculo emocional que genera el Mundial y, al mismo tiempo, mostrar los paisajes, la gastronomía, la cultura y las experiencias que ofrece Mendoza.
El mensaje es claro: mientras el mundo mira el fútbol, Mendoza quiere mostrarse al país y al mundo.
Bodegas que transmiten pasión
El vino se ha convertido en una pasión de los jugadores de fúbol, que invierten en Mendoza. Por lo que el futbol y el vino mantienen un acuerdo tácito. En esta oportunidad, el enoturismo también encontró una oportunidad para sumarse al clima mundialista. Numerosas bodegas incorporaron transmisiones en vivo de los partidos dentro de sus propuestas para visitantes.
La experiencia incluye degustaciones, recorridos, almuerzos temáticos y promociones especiales para quienes eligen vivir los encuentros rodeados de viñedos y paisajes de montaña.
La combinación entre vino y fútbol aparece como una de las fórmulas más atractivas para captar tanto al público local como a los turistas que visitan la provincia durante estas semanas.
La idea es simple: disfrutar de la Copa del Mundo sin resignar las experiencias que caracterizan a Mendoza como uno de los principales destinos turísticos del país.
Fan Fest y gastronomía para acompañar a la Selección
La actividad también se trasladó a los principales polos gastronómicos y comerciales de la provincia.
Zonas como Arístides Villanueva y Juan B. Justo, en la Ciudad de Mendoza, impulsan propuestas especiales bajo el formato de Fan Fest, con pantallas, promociones, menús temáticos y beneficios para quienes sigan los partidos en bares y restaurantes.
El objetivo es generar movimiento comercial durante cada presentación de la Selección y convertir los encuentros en verdaderos eventos sociales.
Los empresarios gastronómicos coinciden en que los mundiales suelen generar un incremento en el consumo, especialmente en horarios vinculados a los partidos, donde las reuniones entre amigos y familias impulsan las ventas.
Empresas que adaptan su rutina al Mundial
La pasión futbolera también llegó a los lugares de trabajo. Según relevamientos empresariales, cerca de ocho de cada diez compañías mendocinas implementaron medidas especiales para que sus colaboradores puedan seguir los encuentros mundialistas.
Entre las iniciativas más frecuentes aparecen los horarios flexibles, la instalación de pantallas en oficinas, pausas para ver los partidos y beneficios vinculados a comidas o reuniones internas durante las transmisiones.
La tendencia refleja una realidad conocida por las empresas argentinas: durante el Mundial, el fútbol se convierte en un fenómeno cultural capaz de atravesar la rutina laboral y generar espacios de integración entre equipos de trabajo.
Una oportunidad económica detrás de la pasión
Más allá de los resultados deportivos, el Mundial representa una oportunidad para dinamizar sectores vinculados al turismo, la gastronomía, el comercio y los servicios.
En Mendoza, la estrategia apunta a capitalizar ese movimiento a través de campañas que incentiven el consumo local y promuevan experiencias diferenciales para residentes y visitantes.
Así, mientras Lionel Messi y la Selección vuelven a ilusionar a millones de argentinos, la provincia también sale a jugar su propio partido. Un partido donde el objetivo es que la pasión mundialista se traduzca en más turismo, más actividad económica y una mayor visibilidad para las marcas mendocinas.
Porque si hay algo que quedó claro con el inicio del Mundial FIFA 2026 es que, además de los goles y las emociones, también comienza una competencia paralela donde empresas, destinos turísticos y marcas buscan levantar su propia copa.
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