Hay historias que parecen sacadas de una película, pero empiezan en una calle cualquiera de Mendoza. La de Lucas Paganini arranca con un chico que, según relató, jugaba a la pelota en la calle y se quedaba fascinado con las noticias del transbordador espacial en la televisión. Hoy ocupa un cargo de liderazgo en la misión del telescopio espacial Nancy Grace Roman, uno de los observatorios más ambiciosos de la NASA.
Un chico de Maipú que soñaba con el espacio
Paganini pasó parte de su infancia y juventud en Maipú antes de iniciar su formación universitaria. En esa época, contó, estudiar ciencias espaciales en la provincia no era una opción. Su camino fue otro: se formó como ingeniero electrónico y de telecomunicaciones en la Universidad de Mendoza, donde se recibió en 2003. Después se fue a Alemania y obtuvo su doctorado en la Universidad de Freiburg en 2008.
Esa base de ingeniería fue su puerta de entrada a las ciencias planetarias. Con los años, el chico que miraba el cielo mendocino pasó a estudiarlo desde otro lugar: dijo que ese cielo es el mismo que estudia hoy, y que esa conexión es muy fuerte.
Su carrera hacia el espacio
Paganini lleva más de 15 años en la NASA, es autor de más de 30 publicaciones científicas y participó en varias de las misiones y programas más importantes de la agencia:
- Europa: lideró un relevamiento con telescopios que confirmó vapor de agua en Europa, luna de Júpiter, usando el Observatorio Keck. El hallazgo ayudó a entender mejor los ambientes potencialmente habitables del sistema solar.
- Juno: fue científico del programa de la misión Juno entre 2021 y 2022, que estudia Júpiter y sus lunas.
- Otras misiones: participó en el concepto de misión Europa Lander y en proyectos vinculados con la exploración de exoplanetas. También se desempeñó como científico del programa de JUICE, la misión de la Agencia Espacial Europea.
La NASA misma puso en foco su historia. En un posteo de su cuenta oficial, presentó a Paganini como el científico planetario que lideró el equipo que midió vapor de agua en Europa, la luna helada de Júpiter. Lo definió como un científico nacido en Argentina que hoy trabaja para la misión Juno, y destacó que espera que su trabajo inspire a otros. El mensaje formó parte de la serie “Hispan@s de la NASA”, del perfil en español de la agencia (@NASA_Es), dedicada a contar las historias de profesionales hispanos de la institución. Su aporte también se reconoció fuera de la Tierra: la Unión Astronómica Internacional bautizó en su honor al asteroide (33323) Lucaspaganini.

Al frente de una misión de miles de millones de dólares
Desde 2022, Paganini es ejecutivo de programas del telescopio espacial Nancy Grace Roman, en la sede central de la NASA en Washington D. C. Desde allí participa en la supervisión programática y estratégica de una misión orientada a ampliar el conocimiento sobre la evolución del universo, la materia y la energía oscura y los planetas más allá del sistema solar. Según contó a Cadena 3, se trata de una misión valuada en unos 4.000 millones de dólares.
El gran momento llegó este año. El telescopio despegó a bordo de un cohete Falcon Heavy de SpaceX a las 7:26 (hora del este de EE.UU.) del domingo 30 de agosto, desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida. Según se informó, el lanzamiento se concretó antes de lo previsto y por debajo del presupuesto.
El observatorio podrá estudiar miles de millones de galaxias, investigar la expansión del universo y avanzar en el conocimiento de otros sistemas planetarios. Además, devolverá hasta 1,4 terabytes de datos por día, la mayor tasa de cualquier misión de astrofísica de la NASA. Hoy el telescopio está en un viaje de unos tres meses hacia su órbita final en el punto L2.
En la entrevista con Cadena 3, Paganini lo resumió con una frase que habla de la dimensión del desafío: “Hay un 95% de universo que no conocemos”.
Maipú lo distinguió
El reconocimiento a su trayectoria llegó desde su lugar de crianza. El Concejo Deliberante de Maipú distinguió esta semana a Paganini. El homenaje pone en valor el recorrido de un profesional que pasó parte de su infancia y juventud en el departamento, donde comenzó un camino que lo llevaría a desarrollar su carrera en Europa y Estados Unidos.
El presidente del cuerpo, Emiliano Sallei, destacó la importancia de poner en valor a quienes llevan el nombre del departamento más allá de sus fronteras. Dijo que para Maipú es un orgullo que un científico como Paganini “nos represente en el mundo”.
El recorrido de Paganini muestra que las oportunidades pueden estar lejos de donde uno nace, pero que el talento y la formación sirven para llegar. De una calle de Maipú a la sede central de la NASA, pasando por las aulas de la Universidad de Mendoza y un doctorado en Alemania, su historia es una invitación a los jóvenes mendocinos que sueñan con las ciencias y la tecnología.
Una historia que inspira
Paganini comparte parte de su trabajo y de su mirada del espacio en redes sociales, donde se presenta como @gauchogalactico. El nombre mezcla el universo que estudia con una referencia a lo argentino: a miles de kilómetros de Mendoza, sigue llevando su origen consigo.
El recorrido de Paganini muestra que las oportunidades pueden estar lejos de donde uno nace, pero que el talento y la formación sirven para llegar. De una calle de Maipú a la sede central de la NASA, pasando por las aulas de la Universidad de Mendoza y un doctorado en Alemania, su historia es una invitación a los jóvenes mendocinos que sueñan con las ciencias y la tecnología.
Tu opinión enriquece este artículo: