¿Quién es la Mala María? La rupturista enóloga que hace ruido en el mundo del vino en Mendoza, Argentina y más allá

(Por Carla Luna) Una propuesta creativa, innovadora  que defiende el espacio femenino en la enología y lo acompaña de arte, tanto gráfico y plástico como narrativo. Un emprendimiento que empezó con mil botellas y en 2020 son 80 mil para el país y exportación. La propuesta de María Celeste Alvaro, que suma a sus dos hermanas, a su hermano y da una participación clave a la artista que plasma la idea en las etiquetas.

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En foto: María Celeste Alvaro.
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María Celeste Alvaro, es una enóloga de 38 años que trabajó en varias bodegas mendocinas y en esa trayectoria detectó que el mundo enológico necesitaba una perspectiva distinta. Así nace “La Mala María”. “Porque básicamente cada vez que una mujer tiene carácter suele ser considerada mala”, explica la protagonista, quien inició este proyecto en el 2016 con solo mil botellas y en la actualidad produce 80 mil, que se comercializan a toda la Argentina y se exportan a Brasil e Inglaterra.

“El nombre viene a ironizar con ese adjetivo calificativo o descalificativo que juzga a la mujer socialmente cuando se enoja, es firme o toma decisiones fuertes”, explica la enóloga a InfoMendoza, en esta defensa del empoderamiento de la mujer, aunque aclara que no se trata de feminismo y por otro lado tiene una connotación familiar que involucra a las tres mujeres (hermanas) de la familia.

El primer vino que lanza al mercado es “La Mala Maria” línea joven, que posee tres mujercitas en la etiqueta. “Siempre estuvo en mente este nombre, pero surge porque somos tres hermanas mujeres llamadas María (Celeste, Belén y Noelia) y ellas son mi inspiración. Con ellas discutimos los nombres en cada lanzamiento y detectan el producto final como consumidoras”, explica Alvaro, quien pone especial valor a la etiqueta, la cual tiene una conjunción artística que le da una impronta única, ya que llevan las ilustraciones distintivas de Federica del Olmo. 

La artista mendocina pintó murales reconocidos que se pueden apreciar en lugares como El Mercadito, Barijo, y La Veneciana entre otros. “Yo sólo plasmé un concepto que estaba muy bien pensado. La  primera etiqueta representa a Celeste y sus dos hermanas en este placer de compartir el vino y la vida. Rescata bastante lo femenino”, comentó la artista.  Así se gestó una identidad disruptiva que hoy fusiona el arte plástico de Federica del Olmo y gráfico de Nicolás Alvaro (hermano de Celeste).

El ADN de los vinos
Los vinos se  elaboran en la bodega Elvira Calle en Luján de Cuyo, mientras que sus uvas provienen de distintas fincas de Mendoza asesoradas por el Ingeniero Agrónomo Ariel Carretero que permite crear innovaciones permanentes.  Cuenta con tres líneas que llevan un hilo conductor, “aunque con distintos aspectos físicos para no crear un estereotipo  de mujer”, aclara Celeste Alvaro.

Y así describe algunas de las líneas destacadas:

  • La Mala María Joven que lleva la imagen de tres mujeres emprendedoras compartiendo una copa de vino se puede disfrutar en Cabernet Franc, Malbec y Sauvignon Blanc, Bonarda y Moscatel. Se fermenta con pastillas de roble sin tostar para darle un sabor más largo en boca. Tiene un precio sugerido en vinotecas de $450.
  • La Línea Selección con etiqueta gris lleva una mujer más ruda y aguerrida.  Una de Las Tres Marías es llamada “La Mala María”, ella representa la dualidad de un alma rebelde pero cándida, canaliza sus pasiones haciendo vino con el “devenir” de seducción. La Mala María es perseguida por embriagar a los buscadores del vino perfecto para robarles sus más preciados secretos. Es un vino que pasa 10 meses por barricas de segundo uso y se lo aprecia en Malbec, Cabernet Franc, Bonarda y Pinot Noir. Tiene un precio sugerido en vinotecas de $600.
  • Finalmente La Mala María Pequeñas Partidas ha salido en libertad condicional. Es una etiqueta vibrante con la imagen de una mujer de raza negra. Amante de los vinos, está lista para volcar toda su pasión en elaboraciones de varietales no convencionales como Lambrusco, Angelotta, Raboso, Graciana, un blend cofermentado de Syrah y Petit Verdot.  Estas pequeñas partidas  llevan un blend de añadas en la composición de madera.  Si bien, permanentemente están en la búsqueda de nuevos varietales no convencionales, la enóloga adelantó que el año que viene tendrán producciones de pequeñas partidas Marselan y Mourvedre. Tiene un precio sugerido de $890.

Se viene el vermut
Al portfolio se suman los espumantes realizados con el método charmat para resaltar la fruta: Torrontés Natural, Brut Nature y Extra Brut, mientras que se espera el lanzamiento de un nuevo producto completamente innovador en la provincia: el vermut.

“Estamos instalando la vermutería en el polo industrial de Rodríguez Peña. Es la primera fábrica oficial de vermut en Mendoza”, adelantó Celeste Alvaro.  “Es un vino de base con características genéricas, que se lo encabeza con una infusión de hierbas, a la que se le agrega  grapa o alcohol etílico alimenticio y después se coloca el mosto concentrado para darle más azúcar en boca”, nos explica sobre el modo que se realiza esta bebida que se llamará: La Mala María y los Brujos Mutanistas
Una línea completa para descubrir en sus redes sociales, en su web site y después en las copas 

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