En una de las zonas de mayor expansión del Gran Mendoza, el desarrollo inmobiliario Alma Chacras avanza con paso firme. Con una inversión millonaria y una propuesta que busca integrar arquitectura, naturaleza y comunidad, el proyecto ya comienza a tomar forma concreta con la próxima entrega de su primera torre.
En diálogo con InfoMendoza, Joaquín Barbera —uno de los socios del emprendimiento— detalla las claves de esta apuesta que se inscribe dentro del nuevo polo urbanístico de Chacras de Coria.
—¿Qué representa esta inversión para ustedes y para la provincia?
—Estamos desarrollando tres torres de 56 departamentos cada una, con una inversión que ronda entre los 13 y 15 millones de dólares por torre. Para nosotros es un proyecto muy importante y creemos que también lo es para la provincia, porque se inserta en una zona de Luján que está en pleno auge. Todo lo que ha hecho Chacras Park es espectacular, y esto viene a complementar ese crecimiento con una propuesta residencial de calidad.
—¿En qué instancia se encuentra hoy el desarrollo?
—Este año vamos a inaugurar y entregar la primera torre, y ya estamos lanzando la construcción de la segunda junto a nuestros aliados estratégicos, la familia Monteverdi. Es un proyecto que viene avanzando según lo previsto y con muy buena recepción del público.
—¿Cómo están diseñadas las torres y qué tipo de unidades ofrecen?
—Tenemos departamentos estudio, de uno, dos y tres dormitorios. Y en los últimos pisos hay unidades muy particulares, que son departamentos en dos plantas, uno por piso, con mayor superficie. Buscamos ofrecer distintas tipologías para distintos estilos de vida.
—¿Qué distingue a Alma Chacras en términos de amenities y concepto?
—El proyecto tiene una impronta muy marcada en la conexión con la naturaleza. Todos los departamentos tienen balcones amplios, tipo terraza, con vista al valle de Chacras. Además, incorporamos canteros con vegetación, lo que genera un edificio muy verde. En cuanto a amenities, hay una pileta con vista abierta, dos grandes asadores de primer nivel —que remiten a una experiencia casi de bodega— y un espacio de coworking tipo biblioteca, pensado para la comunidad del edificio.
—Se habla mucho del desarrollo de esta “isla” inmobiliaria en la zona. ¿Cómo lo ven?
—Lo vemos con muy buenos ojos. Hay un masterplan muy interesante para esta área, que incluye proyectos como Chacras Park y otros desarrollos importantes. Es una zona que se está valorizando muchísimo y que, con nuevas obras públicas como el parque proyectado tras el traslado del aeroclub, va a consolidarse como uno de los puntos más atractivos de Mendoza.
—En ese sentido, ¿cómo es el vínculo con el municipio y los servicios?
—Muy positivo. Siempre digo que cuando hay que criticar, se critica, pero en este caso el municipio de Luján ha sido muy eficiente. Hemos trabajado muy bien tanto con ellos como con Aysam. Las obras que nos han pedido tienen sentido y se manejan con mucha formalidad. Mendoza ha avanzado mucho en la profesionalización de sus instituciones, y eso se nota.
—¿Cómo se posiciona el proyecto en términos de precios y acceso?
—Hay una gran variedad, dependiendo de la tipología y el piso. Hoy los valores van desde los 90.000 hasta los 450.000 dólares. Los departamentos se entregan completamente equipados, con calefacción por losa radiante, muebles, electrodomésticos y terminaciones de calidad.
—¿Qué opciones de financiamiento ofrecen?
—Tenemos financiación propia, bastante flexible, porque queremos justamente que quien desee vivir acá pueda hacerlo. Además, los departamentos son aptos para crédito hipotecario del Banco Nación, lo que amplía mucho las posibilidades de acceso.
Con una mirada puesta en el largo plazo, Alma Chacras no solo apuesta a un desarrollo inmobiliario, sino a la construcción de un nuevo modo de habitar en Mendoza, donde el entorno, el diseño y la calidad de vida se integran como ejes centrales.
Tu opinión enriquece este artículo: