BYD Yacopini mostró en Mendoza dos vehículos que parecen sacados del futuro: Yangwang U8 y U9

La exclusiva línea de BYD, llega a Mendoza para exhibir tecnología que desafía la idea tradicional del automóvil. Vehículos que bailan, flotan, giran sobre sí mismos y hasta pueden seguir avanzando con una rueda dañada.

 

Mendoza fue escenario de una presentación poco habitual para la industria automotriz local. En el concesionario BYD Yacopini, ubicado en Godoy Cruz, la marca china exhibió por primera vez en la provincia los modelos Yangwang U8 y Yangwang U9, dos exponentes de su división premium que muestran hacia dónde apunta el futuro de la movilidad.

No se trata simplemente de autos eléctricos más rápidos o más eficientes. La propuesta de Yangwang va mucho más allá. Son vehículos desarrollados en series limitadas, con niveles de tecnología inéditos y capacidades que hasta hace algunos años parecían reservadas para las películas de ciencia ficción.

Durante la presentación, el gerente de BYD Mendoza, Sergio Montero, destacó que la compañía busca cambiar el papel que históricamente tuvo el automóvil.

"El auto deja de ser solamente un medio de transporte. Estamos viendo una transformación completa de la experiencia de movilidad", explicó. Y comparó la visión de BYD con la capacidad que tuvo Apple para presentar tecnologías que parecían adelantadas a su tiempo, cuando todavía resultaban difíciles de imaginar para gran parte de la sociedad.

Tecnología que desafía los límites

Los dos modelos exhibidos ya circulan en mercados como China, Estados Unidos y Brasil, donde han despertado una enorme atención por sus innovaciones.

El Yangwang U8 es un SUV híbrido enchufable equipado con cuatro motores eléctricos independientes y un motor de combustión que actúa como extensor de autonomía. Desarrolla 1.200 caballos de fuerza, acelera de 0 a 100 km/h en apenas 3,9 segundos y supera los 1.000 kilómetros de autonomía combinada.

Pero sus cifras de potencia son apenas una parte de la historia. Gracias a la plataforma tecnológica e4, cada rueda puede gestionarse de manera independiente, permitiendo maniobras extremas y niveles de control sin precedentes. El vehículo puede realizar giros sobre su propio eje, mantener estabilidad ante fallas mecánicas e incluso desplazarse en condiciones que dejarían fuera de servicio a un automóvil convencional.

El modelo también se hizo famoso por otra capacidad sorprendente: puede flotar temporalmente y desplazarse sobre el agua en situaciones de emergencia, una característica diseñada para escenarios extremos.

El superdeportivo que puede bailar

La otra gran estrella fue el Yangwang U9, un hypercar eléctrico que parece llegado desde el futuro.

Su sistema de cuatro motores independientes genera 1.300 caballos de fuerza y 1.680 Nm de torque, permitiéndole acelerar de 0 a 100 km/h en apenas 2,36 segundos y superar los 309 km/h de velocidad máxima.

Sin embargo, lo que más llama la atención no son sus prestaciones deportivas sino la interacción entre su suspensión inteligente DiSus-X y la plataforma e4. Gracias a esa combinación, el vehículo puede modificar activamente la altura y el movimiento de cada rueda, generando movimientos coordinados que le permiten literalmente "bailar" o incluso realizar pequeños saltos.

La misma tecnología le permite continuar desplazándose incluso cuando una rueda presenta daños, un nivel de seguridad y redundancia que anticipa la evolución de los sistemas de conducción inteligente.

Una mirada al futuro

La llegada de los Yangwang U8 y U9 a Mendoza tiene un valor más simbólico que comercial. Son modelos de producción limitada, destinados a un segmento muy exclusivo, pero representan la dirección que BYD imagina para toda la industria. De hecho, no se encuentran disponibles en el mercado local. Su valor oscila los 300.000 dólares. 

La automotriz china, que comenzó fabricando baterías y hoy se encuentra entre los líderes mundiales de la electromovilidad, utiliza estos vehículos como una vidriera tecnológica para mostrar desarrollos que con el tiempo podrían trasladarse a modelos de producción masiva.

La exhibición también consolida el posicionamiento de BYD Yacopini como uno de los centros estratégicos de la marca en Argentina y refuerza el papel de Mendoza dentro del crecimiento regional de la movilidad eléctrica.

Más que una presentación de automóviles, la muestra dejó una sensación clara: el futuro de la industria ya no se mide únicamente en potencia o diseño. La carrera tecnológica ahora apunta a redefinir qué puede hacer un vehículo y cuál será su rol en la vida cotidiana de las próximas décadas.

Una visión que, para BYD, ya dejó de ser una promesa para convertirse en realidad.

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