Mendoza acaba de incorporar un novedoso paradigma médico con innovaciones en neurotecnología aplicadas al abordaje del autismo/TEA y otros trastornos del neurodesarrollo (TDAH, dificultades específicas de aprendizaje, trastornos específicos del lenguaje, trastornos de la conducta, dispraxias, entre otros).
La propuesta de TEA+ se centra en la aplicación de FlowTEA®, un sistema de entrenamiento de redes neuronales funcionales que propone pasar de la intervención orientada únicamente a la conducta observable a un tratamiento de precisión, basándose en el perfil neurobiológico individual de cada paciente.
El modelo, desarrollado a lo largo de más de dos décadas de investigación e innovación neurotecnológica, contó con la participación de neurocientíficos, físicos, bioingenieros y profesionales médicos de la región de Cuyo.
Del comportamiento a la red neuronal: un abordaje “top-down”
A diferencia de las intervenciones convencionales, el método plantea un recorrido inverso o "de adentro hacia afuera" (tecnologías top-down). “Nos metemos dentro del cerebro y localizamos las redes neuronales responsables de las conductas que queremos modificar. FlowTEA® integra diagnóstico clínico-neurofuncional, inteligencia artificial y ciclos terapéuticos personalizados para comprender prioridades, entrenar capacidades y medir cambios.”, explica el Dr. Raúl Otoya, director médico de TEA+.
El especialista remarca que el foco no está puesto solamente en la conducta a corregir, sino en identificar qué circuitos neuronales intervienen y cómo pueden entrenarse mediante la neuroplasticidad para reorganizar y fortalecer las conexiones del cerebro.
El abordaje del tratamiento involucra a las familias y al entorno. Por ello, no se parte de una receta única ni se asume que pacientes con igual diagnóstico funcionan de la misma manera. Se toma en cuenta el perfil neurobiológico individual mediante el entrecruzamiento de evaluaciones clínicas del comportamiento y un trabajo coordinado con la escuela, los docentes, los centros terapéuticos y los terapeutas de cabecera.
Posteriormente se realiza un mapeo funcional, que permite precisar qué redes neuronales específicas requieren estímulo. Por último, la Inteligencia Artificial se utiliza para procesar y analizar grandes volúmenes de datos neurofisiológicos y ajustar en forma continua la evolución cuantitativa del tratamiento.
“El secreto del método no está en la tecnología aislada que utilizamos, sino en el procedimiento: saber qué entrenar, dónde intervenir, cómo hacerlo, cuánto tiempo y en qué momento”, aclara el Dr. Otoya.
Modalidad del tratamiento y articulación interdisciplinaria
El programa tiene una duración aproximada de tres meses, que se dividen en una fase intensiva presencial de entre 2 semanas y un mes de trabajo focalizado en salas de entrenamiento especializadas.
Luego viene una etapa de seguimiento a distancia (aproximadamente un mes y medio de monitoreo) y finaliza con la consolidación presencial, una semana final orientada a afianzar la plasticidad de las redes neuronales desarrolladas.
Es muy importante destacar que este protocolo no reemplaza las terapias tradicionales de cabecera (psicopedagogía, fonoaudiología, entre otras). Por el contrario, está diseñado para articularse con los profesionales y centros de referencia de cada paciente, garantizando que los avances logrados en las redes neuronales se consoliden en la vida cotidiana, la escuela y el hogar.
También que no hace falta contar con un diagnóstico previo para consultar: simplemente con la sospecha es suficiente. Al acercarse a TEA+, una concierge los atenderá y asesorará durante todo el recorrido.
De Mendoza, al mundo
La nueva sede de la clínica TEA+, ubicada en el Edificio Avatar, Palmares Valley (Luján de Cuyo, Mendoza), fue diseñada bajo criterios de neuroarquitectura. Esto significa que cuenta con iluminación regulada, control acústico y baja carga sensorial, así como también espacios adaptados desde la perspectiva del paciente con autismo para favorecer la regulación conductual y emocional desde el ingreso.
El acto de apertura, que tuvo lugar el pasado 4 de septiembre en el lobby del Edificio Avatar, estuvo presidido por los responsables del centro: el Dr. Raúl Otoya (director médico) y la neuropsicóloga Berenice Lemoine (directora general de TEA+), junto a autoridades, profesionales, referentes de la temática y familias.
Estuvieron presentes también Tadeo García Salazar, Ministro de Educación, Cultura, Infancias y Dirección General de Escuelas de la Provincia de Mendoza; Esteban Allasino,
Intendente de Luján de Cuyo, y en representación del Ministerio de Salud de San Juan el secretario de Planeamiento, Dr. Gastón Jofré.
“La historia de TEA+ comenzó hace más de 15 años, con una pregunta: ¿por qué dos niños con el mismo diagnóstico de autismo pueden percibir, aprender, comunicarse y responder de maneras tan diferentes?”, expresó el Dr. Otoya en la apertura.
Y siguió diciendo que “Eso nos llevó a la neurociencia, al estudio de las redes cerebrales, la neuromodulación y el entrenamiento neurofuncional. Pero luego apareció una segunda pregunta: ¿qué pasaría si, en lugar de intentar adaptar al niño a un tratamiento, pudiéramos adaptar el tratamiento a cada niño? De esa búsqueda nació FlowTEA®. Y de FlowTEA® nació TEA+”
“Detrás de esta apertura hay muchos años de investigación y una convicción muy clara: todavía podemos hacer mucho más por las personas con autismo y ayudar a sus familias”, finalizó el profesional.
Por su parte, la neuropsicóloga Berenice Lemoine indicó que “Es primordial destacar la gran capacidad profesional, tecnológica y de innovación que hay en Mendoza. La propuesta de TEA+ es un proceso clínico y funcional que permite evaluar, intervenir, medir, analizar, ajustar y volver a evaluar. No queremos comunicar promesas, sino trabajo, conocimiento y evidencia”.
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