Si bien lleva más de 80 años en el mercado, la nueva imagen impacta a la vista dejando atrás la imagen de blancos y silueteados de la tradicional bodega para imponer una etiqueta verde con letras y fileteados en rojo y dorados mientras que la cápsula negra cierra un producto diferente que claramente busca un público renovado que se ve atraído por las bebidas blancas.
“Continuamos con los cambios de productos, renovando nuestra perspectiva del mercado y la del mercado hacia nosotros. Esta vez se trata del Jerez Federico López, en una apuesta por alcanzar nuevas generaciones y nuevas ocasiones de consumo” explicaron de Bodegas López.
Su color ámbar, es producto de la oxidación de la solera. Su aroma recuerda a tilo, poleo y jazmín. En boca es ligero y seco y destaca el carácter de sus 17.3 grados de alcohol. Es conveniente beberlo frío como aperitivo, y porque no acompañarlo de fiambres y embutidos.
"Es el único Jerez que se produce en la Argentina con cepas traídas de Jerez de la Frontera Españolas" según aseguró un asiduo consumidor. Los frutos de su elaboración son controlados durante el proceso de maduración. Luego de la selección de las uvas más adecuadas y con buen estado de madurez, se procede a la molienda y escurrimiento en forma estática, natural y sin presión externa. Se fermentan los mostos límpidos, con un estricto control de temperaturas (15º C). Se utilizan levaduras seleccionadas y luego se alcoholiza con alcohol vínico, alrededor de 16º a 17,5º C. Luego se estabiliza el vino en frío, y se filtra. Es un jerez liviano, tipo dry.
Es añejado en pequeñas vasijas de roble. Dependiendo del gusto del consumidor, su añejamiento puede prolongarse en su botella durante 4 años o más. En su degustación surge un aroma etéreo y fino, generoso al gusto, pleno y aterciopelado. Tiene un costo promedio de $ 800.
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