La visita del papa León XIV a la Argentina, prevista del 8 al 11 de noviembre, tendrá sabor mendocino. Dos bodegas de la provincia fueron elegidas para proveer el vino que se usará en las misas centrales del Pontífice, en Luján (Buenos Aires) y en Córdoba: la Bodega Cabrini, de Luján de Cuyo, y el vino Don Bosco, de Rodeo del Medio, Maipú.
Para la industria es una vidriera de enorme valor simbólico en un segmento muy específico. El vino ritual no es un producto convencional. El Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) lo define bajo normas particulares, con prácticas enológicas que garanticen su pureza e inalterabilidad, tal como exige la Iglesia Católica.
Cabrini: casi nueve décadas de vino de altar
El miércoles 11 de noviembre a las 10, León XIV celebrará la misa frente a la Basílica de Nuestra Señora de Luján. En ese altar, el cáliz se llenará con el Vino Especial Licoroso de Misa de Bodega Cabrini, una firma familiar fundada en 1918 que elabora este producto desde 1939. Cuenta con autorización del Arzobispado de Mendoza para su uso litúrgico.
Técnicamente es un vino fortificado. Hugo Cabrini, enólogo y uno de los propietarios, explica que se parte de uvas tintas con una maceración muy corta, por eso el color es rosado. A mitad de la fermentación se agrega alcohol vínico, lo que frena la actividad de las levaduras y deja entre 85 y 100 gramos por litro de azúcar residual. El resultado es un vino dulce de entre 15 y 17 grados de alcohol.
La graduación no es un detalle. Según Cabrini, es lo que impide que el vino se altere por el contacto con el oxígeno, de modo que permanece inalterable aun expuesto en las vinajeras durante la celebración. La bodega produce hoy cerca de 70.000 litros anuales de este vino, abastece a iglesias de distintos puntos del país y lo exporta a Paraguay.
No es la primera vez que este vino llega a un Papa. Según la bodega, Juan Pablo II lo utilizó en una misa en Roma durante el Jubileo del año 2000. Para la familia, de profundas raíces salesianas, la elección es un orgullo. "El vino es simplemente un instrumento", dijo Hugo Cabrini, y remarcó que luego se usa para el misterio central de la fe católica.
Don Bosco: el vino de la primera facultad de Enología de Latinoamérica
Para la misa de Córdoba fue elegido el Vino Don Bosco Licoroso Especial, un dulce de color naranja brillante. Según María Laura Peregrinelli, responsable de comunicación de la Facultad Don Bosco de Enología y Ciencias de la Alimentación de la Universidad Católica de Cuyo, ese tono fue pensado desde el origen para que un eventual derrame no manche manteles y paños del altar, algo que sí ocurriría con un Malbec o un Cabernet Sauvignon.
El valor agregado es el modelo de producción: en su elaboración participan alumnos de nivel secundario, terciario y universitario de la que se presenta como la primera facultad de Enología de Latinoamérica. La elección coincide con los 125 años de la tradición educativa y vitivinícola salesiana, iniciada en 1901. Para Peregrinelli, el vino es "historia, es fe, es trayectoria, es cultura y es patrimonio".
Un mensaje para el sector
Más allá del mercado, que es limitado, la elección ofrece a dos actores de perfiles muy distintos, una bodega familiar centenaria y un proyecto educativo, una validación institucional de alcance internacional. En un contexto en que la vitivinicultura mendocina busca diferenciarse, el altar de León XIV puede ser su mejor carta de presentación.
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