Bonos firmes y Merval en alza
Los bonos soberanos en dólares, en particular el tramo AL/GD30, sostuvieron su firmeza pese al dato de precios. El mercado interpretó el desvío como marginal dentro de una tendencia de desaceleración más amplia, y no como un quiebre del proceso desinflacionario.
En acciones, el Merval medido en dólares avanzó 1,7% hasta los USD 2.035, acompañado por un cierre sólido de los ADRs en Nueva York. Tras la volatilidad inicial generada por el informe del INDEC, el flujo comprador reapareció y consolidó la recuperación. El desempeño confirma que el equity argentino continúa operando con una prima asociada a la expectativa de reformas estructurales y mejora macroeconómica.
Dólar presionado y estrategia flexible del BCRA
En el frente cambiario, la rueda mostró mayor tensión. El dólar operó con volumen elevado —USD 506 millones— y, tras rozar los $1.400, finalizó en torno a $1.406 por unidad. El Banco Central intervino con una compra moderada de USD 42 millones, en una señal de que la autoridad monetaria no busca defender niveles puntuales sino administrar la dinámica con discrecionalidad.
En lo que va de 2026, el BCRA acumula compras netas por USD 1.690 millones, equivalentes al 8% del volumen total operado en el MULC. La estrategia de acumulación gradual de reservas continúa siendo uno de los pilares del esquema cambiario actual.
En paralelo, la curva en pesos reflejó una rotación defensiva previa al dato de inflación. Los inversores se posicionaron en bonos CER para cubrirse ante un posible desvío del IPC, y esa demanda se mantuvo incluso tras conocerse el 2,9%. La búsqueda de cobertura confirma que el mercado todavía privilegia instrumentos indexados mientras monitorea la trayectoria de precios regulados y el ritmo de crawling.
Inflación: desaceleración con límites
El IPC de enero registró una suba del 2,9% mensual y 32,4% interanual, marcando el quinto incremento mensual consecutivo, aunque en un rango relativamente acotado. El rubro alimentos y bebidas lideró con un alza del 4,7%, impactando de lleno en las expectativas de corto plazo.
Para febrero, las proyecciones privadas apuntan a una moderación hacia el 2,5%, aunque difícilmente el índice perforaría el 2% en el corto plazo debido a ajustes en precios regulados. El sendero desinflacionario continúa, pero enfrenta tensiones propias de la recomposición de tarifas y precios relativos.
Reforma laboral y señales fiscales
En el plano político-económico, el Senado sesionará para tratar la reforma laboral con 28 enmiendas consensuadas. Entre los cambios más relevantes se destaca la postergación de la modificación del impuesto a las Ganancias, que quedaría sujeta a un proyecto fiscal integral más adelante; la continuidad de las cuotas solidarias sindicales por dos años con un tope del 2% salarial; y la eliminación de las reducciones de contribuciones patronales para obras sociales.
Un punto que generó ruido en el sector financiero fue la definición de que los salarios no podrán cobrarse en billeteras virtuales, un revés para las fintech y una señal de respaldo a la banca tradicional.
Licitación clave y absorción de pesos
El Tesoro enfrenta vencimientos por $7,7 billones en la próxima licitación, con un menú de 11 instrumentos orientado a absorber pesos. El mercado descuenta un rollover superior al 100%, apoyado en dos factores: los $4,3 billones en depósitos con los que cuenta el Tesoro y la convalidación de tasas atractivas en subastas previas (2,99% TEM frente al 2,8% de la Lecap corta).
El resultado será clave para evaluar el apetito por deuda en moneda local y la capacidad oficial de sostener el equilibrio financiero sin recurrir a emisión.
Expectativas y rumores: ¿fin del cepo?
En el mercado también circuló el “runrún” de una posible salida total del cepo tras un almuerzo en Olivos entre el presidente Javier Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo. Luego de ese encuentro, Caputo mantuvo reuniones con sociedades de bolsa para profundizar la implementación de la llamada “inocencia fiscal”, con el objetivo de potenciar el mercado de capitales.
Sin embargo, más allá de las expectativas, no hubo anuncios concretos sobre una liberalización cambiaria plena. Por ahora, el mercado mantiene cautela: celebra la consistencia macro y la disciplina fiscal, pero espera señales más contundentes antes de descontar un giro definitivo en el régimen cambiario.
En síntesis, la plaza local exhibe firmeza frente a datos que generan ruido transitorio. La combinación de acumulación de reservas, disciplina fiscal y expectativa de reformas mantiene el sesgo positivo, aunque en un contexto donde la prudencia y la cobertura inflacionaria siguen siendo protagonistas.