La compañía informó que logró reducir un 21% el consumo de agua en sus operaciones en Argentina durante los últimos cinco años, resultado de una inversión superior a los 8,6 millones de dólares destinada a proyectos de eficiencia y resiliencia hídrica. Este proceso se apoya en mejoras tecnológicas, reutilización de efluentes tratados y esquemas de reúso comunitario del recurso.
Sin embargo, el dato más relevante para Mendoza es la implementación del proyecto “Amunas”, una solución basada en la naturaleza que busca mejorar la recarga de acuíferos en zonas de montaña y que tendrá su primera experiencia en el país justamente en territorio mendocino.
Una técnica ancestral adaptada al oasis mendocino
El sistema de amunas —originario de Perú— consiste en zanjas de infiltración que permiten “cosechar agua” durante períodos de escorrentía, facilitando su filtración hacia las napas subterráneas. En Mendoza, la iniciativa contempla la ampliación de una zanja de retención de aproximadamente una hectárea, con capacidad para recargar cerca de 800.000 litros de agua al año.
Además de su impacto hídrico, el proyecto apunta a fortalecer la biodiversidad y reducir riesgos aluvionales, una problemática recurrente en zonas de piedemonte como Godoy Cruz, donde se desarrollará la intervención en articulación con obras ya ejecutadas por la Dirección de Hidráulica.
La iniciativa se enmarca en un esquema público-privado junto al Ministerio de Energía y Ambiente de Mendoza, que busca avanzar hacia una gestión integral del recurso hídrico en un contexto de creciente estrés climático.
Agua, producción y sostenibilidad
El agua no solo es un recurso crítico para las comunidades, sino también el insumo principal de la industria cervecera, donde representa cerca del 90% de la composición del producto. En ese sentido, la estrategia de la compañía combina eficiencia interna con proyectos de impacto territorial.
En Mendoza, donde la firma tiene más de un siglo de presencia, estas acciones se complementan con otras iniciativas como el Fondo de Agua del Río Mendoza, programas de restauración de biodiversidad y sistemas de monitoreo ambiental con tecnología satelital para la prevención de incendios.
Mendoza como nodo productivo y ambiental
Con 105 años de operación en la provincia, la compañía mantiene una planta productiva, un centro de distribución y la bodega Dante Robino, empleando a unas 260 personas y abasteciendo a más de 20.000 comercios en la región de Cuyo.
En un escenario donde la crisis hídrica redefine tanto la producción como el desarrollo territorial, proyectos como Amunas ponen a Mendoza en el centro de nuevas estrategias de adaptación, combinando saberes ancestrales, innovación tecnológica y articulación institucional.
La clave, coinciden desde el sector público y privado, estará en escalar este tipo de soluciones para garantizar la sostenibilidad del oasis productivo mendocino en el largo plazo.