El comercio electrónico argentino cerró el primer semestre de 2026 con un crecimiento del 28% en su facturación frente a igual período de 2025, según el estudio Mid Term elaborado por Kantar para la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE). El monto transaccionado llegó a $ 19.533.815 millones de pesos, con Alimentos y bebidas, Electro (Línea Blanca) y Herramientas y construcción como los rubros que lideraron el ranking de facturación.
En el mismo período se concretaron 181,5 millones de órdenes de compra —un 21% más que un año atrás— y se comercializaron 248 millones de artículos, con una suba interanual del 22%. El ticket promedio por orden fue de $ 107.597. Además, el 18% de los encuestados hizo su primera compra internacional durante este semestre, aunque ese canal sigue siendo mayormente ocasional: solo el 10% compra en el exterior de forma habitual.
Andrés Zaied, presidente de la CACE, sostuvo que el crecimiento de órdenes y unidades vendidas refleja un canal cada vez más instalado en la vida cotidiana de los argentinos, y que el desafío para las empresas ya no pasa por decidir si suman canales digitales, sino por mejorar la experiencia que ofrecen a un consumidor en constante cambio.
Mendoza, entre las plazas que más crecieron del país
El desempeño local fue todavía más marcado que el promedio nacional. Según el último informe de Tiendanube, las tiendas online de Mendoza registraron en el primer semestre de 2026 una suba del 38% en la facturación y un incremento del 5,4% en órdenes de compra respecto a igual período de 2025, superando así la inflación interanual. Ese resultado ubicó a la provincia como la quinta plaza del comercio electrónico argentino por volumen de facturación, detrás del AMBA, la provincia de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe.
Dentro de la provincia, la mayor parte de los ingresos se concentró en el Gran Mendoza, con la Capital a la cabeza con el 38,7% del total, seguida por Guaymallén, Maipú y Godoy Cruz. Un dato relevante es que, a diferencia de otras provincias, el crecimiento mendocino estuvo apalancado principalmente por el consumo interno: el 34% de los pedidos despachados tuvo como destino a compradores de la misma provincia, con una suba interanual del 28,4% en ese segmento, mientras que los envíos al resto del país cayeron levemente.
Por rubros, aunque Indumentaria sigue siendo el de mayor volumen de operaciones en la provincia, Deco, Hogar y Jardín mostró un salto del 113% en facturación, seguido por Alimentos y Bebidas con un 89% y Electrónica con un 77%.
Cómo paga y compra el mendocino online
El informe también muestra cambios en los hábitos de pago: si bien la tarjeta de crédito continúa liderando las operaciones con el 46,4%, las transferencias bancarias alcanzaron el 24,6% y las billeteras virtuales avanzaron al 13,1%. La mayoría de los compradores mendocinos, además, eligió abonar en una sola cuota (70,3%) y recibió su pedido con envío gratuito en el 63,5% de los casos.
Otro punto que empieza a diferenciar al comercio electrónico local es la incorporación de inteligencia artificial: una de cada cuatro tiendas pagas de la plataforma ya usa herramientas de IA para automatizar la atención al cliente, personalizar recomendaciones y agilizar decisiones comerciales en tiempo real.
Qué implica para el comercio tradicional mendocino
El avance del canal online no reemplaza al comercio físico, pero sí lo obliga a repensar su estrategia. El hecho de que más de un tercio de las compras online en Mendoza tenga como destino a la propia provincia muestra que el consumidor local ya no distingue tan claramente entre comprar en el barrio o comprar por internet: elige el canal que le resulte más simple, más rápido o más conveniente en el momento. Para los comercios tradicionales, eso implica que la competencia ya no es solo la tienda de la cuadra de al lado, sino también la vidriera digital de cualquier otro local, mendocino o no.
Al mismo tiempo, el crecimiento de rubros como Deco, Hogar y Jardín o Alimentos y Bebidas en el canal online —categorías tradicionalmente asociadas a la compra física y de cercanía— sugiere que ningún sector está exento de esta transformación. La tendencia plantea un desafío directo para pymes y comercios de barrio: sumar un canal digital, aunque sea básico, dejó de ser una opción y pasó a ser una condición para no perder terreno frente a jugadores que ya operan con más herramientas tecnológicas y logísticas.
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