El relevamiento, elaborado por la consultora Economic Trends para la entidad, mide específicamente el trayecto Mendoza–Buenos Aires para cargas generales y permite dimensionar con mayor precisión el impacto logístico sobre los precios finales de los productos.
Con este nivel de costos, un viaje completo entre ambas provincias implica un desembolso que supera los $2 millones por unidad, un valor que termina trasladándose a toda la cadena productiva, desde las bodegas y agroindustrias hasta la industria manufacturera y los exportadores.
El sistema desarrollado por Aprocam se diferencia de los índices tradicionales porque no se basa en una canasta fija de insumos, sino que modela la estructura real de costos según el tipo de carga y el trayecto. Para ello combina parámetros técnicos —como tecnología del camión, distancia y características del transporte— con variables que se actualizan mes a mes, entre ellas combustibles, costos laborales, impuestos y otros insumos clave.
De este modo, el índice no sólo permite conocer cuánto cuesta hoy transportar mercadería, sino también simular escenarios futuros ante cambios en variables críticas, como aumentos del gasoil, modificaciones salariales o ajustes impositivos.
El corredor Mendoza–Buenos Aires es uno de los más relevantes para la economía provincial, ya que concentra gran parte de los envíos al principal centro de consumo del país y a los puertos de exportación. Sectores como el vitivinícola, el frutihortícola, el de frutos secos y la industria alimentaria dependen de esta ruta para colocar su producción.
Desde Aprocam advierten que, en contextos de alta volatilidad de precios relativos, contar con estadísticas específicas por tipo de carga y recorrido resulta clave para evitar distorsiones y para tomar decisiones comerciales más precisas. Además, el sistema permite analizar cómo incide el nivel de utilización de la capacidad de las empresas transportistas en el costo final por kilómetro.
La proyección para febrero de 2026, incluida en el informe, anticipa que los principales componentes del gasto operativo seguirán presionando sobre los valores del transporte, consolidando a la logística como uno de los factores más determinantes en la formación de precios.
Así, el costo de mover mercadería desde Mendoza hacia Buenos Aires no sólo refleja la situación del sector transportista, sino que se convierte en un termómetro directo de la competitividad de las economías regionales y de su capacidad para sostener mercados en un escenario de márgenes cada vez más ajustados.
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