El crédito en pesos creció en julio impulsado por el segmento comercial y la Base Monetaria frena 10 meses de caída

El Crédito en pesos al sector privado registró un incremento en julio, liderado por préstamos comerciales e hipotecario, mientras que el BCRA adquirió divisas y la Base Monetaria interrumpió 10 meses consecutivos de baja.

Según el Informe Monetario Mensual del BCRA, la Base Monetaria creció un 0,2% real s.e. en julio (+0,5 billones de pesos), impulsada por la compra neta de divisas al sector privado (US$ 2.162 millones). Los medios de pago transaccionales (M2 privado transaccional) aumentaron 1,8% real s.e., mientras los depósitos a plazo fijo cayeron 0,4% real s.e., llevando al M3 privado a una leve baja de 0,1% real s.e.

En este marco, los préstamos en pesos al sector privado crecieron 1,2% real s.e. mensual, el mayor incremento desde fines de 2025, representando el 9,2% del PBI.

Pablo Blanco, CFO de Alprestamo, analiza la inyección inicial de liquidez: “El cambio registrado en julio es una señal que debe analizarse con cautela. Si bien la Base Monetaria interrumpió 10 meses consecutivos de caída, se trata todavía de una variación acotada, que no permite anticipar por sí sola un cambio sostenido en las condiciones de liquidez”. Agrega que “la compra de divisas del BCRA no se traduce de manera automática ni inmediata en más crédito al consumo”, por lo que prefieren “interpretarla como una señal inicial y no como un cambio de tendencia consolidado”.

Consumo con dinámicas dispares

El financiamiento al consumo subió 0,5% real s.e., con una marcada disparidad: las tarjetas de crédito crecieron 1,4% real s.e., pero los préstamos personales cayeron 0,4% real s.e.

Blanco explica que la diferencia responde a la accesibilidad: “La tarjeta ofrece una línea ya disponible sin atravesar un nuevo proceso de solicitud. Además, las promociones y cuotas la vuelven atractiva para consumos puntuales”. En cambio, “el préstamo personal supone una decisión más deliberada: el usuario debe solicitarlo, comparar condiciones y asumir una cuota fija. En un contexto en el que los hogares administran con cautela sus presupuestos, muchos prefieren utilizar límites previamente otorgados antes que incorporar una nueva obligación”.

En tanto, los préstamos con garantía real crecieron 0,8% real s.e.: los hipotecarios se aceleraron (+2,1% real s.e.) impulsados por la modalidad UVA (+50,2% i.a.), mientras los prendarios cayeron 0,8% real s.e. (-4,3% en 12 meses).

Sobre un posible efecto “derrame” del crédito hipotecario, Blanco matiza: “El crecimiento del saldo hipotecario es una señal positiva, aunque todavía no está acompañado por una expansión equivalente del mercado inmobiliario. En CABA, las escrituras del primer semestre se mantuvieron en el mismo nivel que un año atrás y las formalizadas con hipoteca fueron cerca de un 40% inferiores a las del primer semestre de 2025”.

El CFO detalla que “esta diferencia puede explicarse, en parte, porque el saldo de préstamos refleja créditos acumulados y parte de una base todavía reducida, mientras que las escrituras miden nuevas operaciones. También pueden existir rezagos entre la aprobación del préstamo, su desembolso y la escrituración”. Por ello, remarca: “Antes de hablar de una recuperación consolidada o de un efecto de derrame, habrá que observar si el crecimiento del financiamiento se traduce en una mayor cantidad de compraventas y en una recuperación de las escrituras con hipoteca. Si eso sucede, es razonable esperar una demanda complementaria de préstamos para mudanzas, refacciones, mobiliario y equipamiento”.

Respecto al segmento automotriz, señala que “la evolución del crédito resulta consistente con la del mercado automotor”, donde los patentamientos de 0km cayeron 9,9% i.a. y los usados 2,9%. “En este contexto, algunos consumidores postergan la compra o buscan alternativas. Esto puede generar cierta demanda de préstamos personales, aunque más como complemento para cubrir un anticipo que como sustituto integral del crédito prendario”.

Los préstamos comerciales subieron 2,0% real s.e., explicados por los adelantos en cuenta corriente (+7,6% real s.e.). En cuanto a las tasas promedio del mes, la TAMAR de bancos privados promedió 22,6% n.a., los plazos fijos tradicionales para personas humanas 18,8% n.a., los préstamos personales 65,8% n.a. y las tarjetas de crédito 92,0% n.a. 

 

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