¿Cómo son las nuevas modalidades de trabajo? 

(Por Paula Crombas) La crisis del COVID-19 condujo al replanteo de las antiguas estructuras laborales tanto para las empresas privadas como estatales.

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Si bien el mundo ya se encontraba en una nueva era, conocida como la “Cuarta Revolución Industrial” o la era del “Gran Cambio”, en la cual la fuerza laboral es cada vez más digital, diversa, global y eficiente con los medios sociales y la automatización, la llegada de la Pandemia acrecentó aún más estas características sobre todo en empresas y organizaciones que vieron cómo sus  necesidades y expectativas también debían evolucionar rápido apelando a la búsqueda de nuevos perfiles, herramientas, tecnología y modelos de negocios y trabajo.

Así, el mayor reto que viven en la actualidad  es precisamente aprender a cubrir la brecha entre las nuevas necesidades que impone este contexto laboral y los requerimientos que demanda el ecosistema empresarial actual. Y en esta línea, las nuevas dinámicas de trabajo comienzan a tener más relevancia a la hora de planificar estructuras laborales.


Las nuevas dinámicas laborales

Home office, trabajadores freelancers, jornadas mixtas, comienzan a ser términos en los que en muy poco tiempo, las organizaciones han debido adaptarse rápidamente.

“La pandemia generó muchos cambios de paradigmas, lo que ha  dado lugar a la buena optimización del tiempo y los recursos en los distintos lugares de trabajo, por ejemplo, el famoso y más utilizado teletrabajo, que venía siendo relegado previo a la pandemia sobre todo por la incertidumbre de su implementación. Hoy llegó para quedarse y para que las todos los organismos (privados y estatales) se tengan que adaptar a él, siendo de suma importancia en las solicitudes o en los avisos de reclutamientos y selección de las organizaciones”, señala Nahuel Boffa, licenciado en Recursos Humanos y añade: “Por otra parte, también se ve que la rigidez de los horarios fijos en general, está siendo cada vez menos relevante. Hoy las organizaciones se están enfocando en el cliente, brindándole soluciones rápidas y efectivas a través de las nuevas herramientas tecnológicas y virtuales”.


Hacia un ‘blend’ laboral

A partir de la ampliación de las campañas de vacunación, poco a poco se comienza a ver  empleados regresan progresivamente - y mediante protocolos-, a sus lugares de trabajo. Así, el modelo que se impone por el momento es el mixto, en el cual los equipos de trabajo combinan sus labores compartiendo el tiempo entre la casa y sus oficinas. Sin embargo la pregunta sería si este modelo es positivo o no para empresas y trabajadores.

Está claro que más allá de que el aislamiento demostró que ciertas tareas no requieren de forma obligatoria la presencialidad y se puede mantener en alto la productividad, hay otras actividades y funciones que son mejor en el cara a cara.

“Si bien la modalidad del teletrabajo tiene aspectos muy positivos también, posee contras tales como la incertidumbre de que los trabajos no se realicen de manera óptima, la pérdida de la fuerza cooperativa y la conciencia de grupo/equipo u en muchos casos, la disminución en la motivación de los trabajadores”, aclara Boffa.

En esta línea, la reclutadora en RRHH, Laura Foresi señala que “la implementación -bajo la presión que trajo la Pandemia- de estas nuevas dinámicas de trabajo, condujo a que rápidamente, se tuviera que reestructurar todos los procesos, y qué más que nunca la tecnología sea nuestro sostén y aliada para seguir obteniendo resultados en un clima donde la proximidad no es opción”.

No obstante, la adaptación de este modelo mixto parece ser la regla a seguir en el futuro próximo. En este sentido, los especialistas suponen oficinas ocupadas en un 30% a 40%, con rotación de personas que asistirán entre uno y tres días a sus lugares de trabajo, o para reuniones o proyectos puntuales. La necesidad de mantener el distanciamiento social obliga a que no todos acudan el mismo día a la empresa, y los que lo hagan deberán permanecer en un alejamiento establecido protocolarmente.

“En Mendoza las empresas se han adaptado a las modalidades mixtas de trabajo, de forma excelente, cómo todo cambio, al principio fue un caos armar rápidamente burbujas de trabajo, adaptarse a la forma virtual, a grupos que no se ven pero deben relacionarse gracias a las redes y al teletrabajo, reuniones por zoom, trabajo remoto, etc. Sin embargo, lo importante es obtener resultados. Creo que  más que nunca estas nuevas modalidades llegaron para quedarse”, apunta Foresi.


La esfera estatal dentro del nuevo paradigma laboral

A los organismos estatales también les cabe el convivir con estas nuevas modalidades de trabajo. Para Boffa, “hoy las organizaciones públicas también están haciendo uso eficiente de las herramientas tecnológicas, comprendiendo que si no lo realizan, tienden a quedar relegadas o fuera del mercado, respecto de las ofertas de la competencia privada. En este sentido, el Estado mendocino, desde hace varios años está trabajando en términos de modernización, y en consecuencia, uno de los desafíos que se plantea es el de lograr mayor simetría con respecto a la parte privada tales como la digitalización de los legajos de los agentes, realización de reclutamientos y selecciones internas para las actualizaciones o transformaciones de los puestos, brindar capacitaciones presenciales y virtuales según necesidades, como así también, poner en marcha escuelas de la formación y realizar desvinculaciones asistidas comprendiendo la importancia que tiene el proceso de jubilación en los trabajadores”.

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