La poda del Ecoparque se destinará a la generación de biomasa

En un plan de transición energética, el residuo forestal de Ecoparque vuelve como energía para el sector vitivinícola.

Dervinsa, la empresa mendocina dedicada a la reutilización y la transformación productiva de recursos biológicos recibirá  material de poda para energía, pero también se recibirá composta para el cuidado de los forestales mendocinos. Esto se logró tras un convenio entre el Ministerio de energía y Ambiente y la empresa mendocina. 
El mismo acuerda:“implementar acciones conjuntas que contribuyan a acelerar la transición de la provincia de Mendoza hacia un modelo de desarrollo económico más circular y regenerativo”, el ministerio de Energía y Ambiente encomienda a la Dirección de Biodiversidad y Ecoparque y a la Dirección de Transición Energética que tomen las acciones necesarias para que el material forestal de la poda del Ecoparque se destine a biomasa, para la generación de energía y elaboración de composta.

Este acuerdo tiene como fin cumplir los objetivos establecidos en la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible: adoptar medidas contra el cambio climático, luchar contra la desertificación, gestionar sosteniblemente los bosques, luchar contra la desertificación, detener e invertir la degradación de las tierras, detener la pérdida de biodiversidad, lograr ciudades más seguras e inclusivas y garantizar el acceso a una energía asequible, segura, sostenible y moderna y garantizar modalidades de consumo y producción sostenibles

Con este convenio, el ministerio, a través de la Dirección de Transición Energética, se compromete a entregar a Dervinsa el material forestal de la poda acondicionado por la Dirección de Biodiversidad. A su vez, la empresa entregará abono orgánico a la Dirección de Biodiversidad y Ecoparque.

Dervinsa, la empresa ubicada en Palmira,  se especializa en upcycling de biomasa residual vínica. Es decir, la reutilización y la transformación productiva de recursos biológicos renovables -orujos y borras- descartados del proceso de elaboración del vino.  La industria es básicamente una biorrefinería que utiliza el conocimiento y la tecnología para acompañar la labor regenerativa de la naturaleza. Anualmente acopia alrededor de 200.000 toneladas de borras y orujos que transforma en 8.000 toneladas de bioproductos de calidad certificada y reconocida a nivel mundial, entre los que destacan ácido tartárico, alcohol vínico y aceite de pepita de uva. 

También elabora un promedio anual de 20.000 toneladas de enmiendas orgánicas (composta, sustrato y abono orgánico), que contribuyen a la nutrición y regeneración de suelos en fincas y viñedos.

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